Una paritaria más racional, que también oxigena la caja
La Municipalidad y el gremio de los municipales acordaron para ese tramo aumentos del nueve por ciento en abril y del 4,6 por ciento en junio, que, acumulados, dan 14,4 por ciento.
En paralelo a la evolución de los ingresos, también los movimientos registrados en la planilla salarial –en tanto principal gasto de la administración municipal– desvelan a los asesores económicos del intendente Ramón Mestre.
Como casi seis de cada 10 pesos disponibles van a dicha partida, cualquier movimiento en ese ítem se refleja en el acto en la caja.
En 2017, por primera vez el Ejecutivo logró atar con el Suoem un mecanismo de actualización salarial de algún modo ventajoso para la administración.
Las correcciones se realizan a inflación vista y con una canasta de indicadores previamente acordada, lo que permite compensar siempre hacia atrás sobre la inflación efectivamente medida y no sobre un número hipotético hacia adelante.
Los cierres de negociación anuales suponían adelantar en el bolsillo de los empleados puntos de inflación estimados, con un posible doble efecto negativo: el costo financiero de pagar antes y el margen de error por ceder en un porcentual mayor que la inflación real.
El primer semestre del año demuestra los beneficios de la nueva modalidad de negociación.
La Municipalidad y el gremio de los municipales acordaron para ese tramo aumentos del nueve por ciento en abril y del 4,6 por ciento en junio, que, acumulados, dan 14,4 por ciento.
Como la inflación acumulada al 30 de junio fue inferior, ese índice por el momento no se toca hacia arriba.
Sólo se modificará cuando la próxima fecha de corte demuestre que quedó desfasado.
En tal caso, la eventual mejora se hará en el porcentual exacto que dicten los cálculos técnicos, sin necesidad de negociación alguna.

