Un saludo de ocasión "atado al protocolo"
Giacomino y Mestre cumplieron a rajatabla el protocolo. Hubo aplausos parejos para ambos y ningún silbido.
Giacomino y Mestre cumplieron a rajatabla el protocolo. Hubo aplausos parejos para ambos y ningún silbido. El intendente saliente Daniel Giacomino y su sucesor Ramón Mestre cumplieron ayer con el traspaso del mando que marca el protocolo y dejaron atrás el culebrón de desencuentros de los últimos días. Fue en el despacho principal del Palacio 6 de Julio, pasadas las 13, cuando Mestre arribó con su comitiva, tras haber prestado juramento en Empalme.Acompañado del vice, Marcelo Cossar, Mestre procedió a estampar su firma en el acta de traspaso. Luego recibió de manos de Giacomino las llaves de la ciudad.Mestre y Giacomino se saludaron con un abrazo, seguido de sonrisas de ocasión que no alcanzaron a disimular la distancia política que se agigantó durante la transición. Apenas si intercambiaron unas palabras. Se alcanzó a determinar que Mestre le preguntó a Giacomino si no estaba su esposa, Gabriela Almagro, y este respondió indicando con su dedo a la primera dama.El ingreso al salón, acotado sólo a funcionarios y autoridades, determinó que hubiera un virtual empate en número entre los colaboradores de Giacomino y de Mestre. Eso se reflejó luego en los aplausos, que fueron equilibrados para uno y otro. No hubo silbidos.Al retirarse, Giacomino comentó a los medios que felicitó a Mestre y que le deseó buena suerte. Luego, cuando salía de la puerta de su despacho para ya no regresar, se dio vuelta y les gritó "Gracias por todo" a sus ex funcionarios, entre los que estaban Marcel Bonetto, Fernando Cámara, Marcelo Cáceres y Miguel Pozzolo.Cuando el salón quedó despejado, Mestre se quedó en su despacho, acompañado por su esposa y varios colaboradores.

