Un cambio drástico tras el reconocimiento oficial
Ahora reconocida por el Gobierno, la Unión de Trabajadores de la Salud se muestra más negociadora.
Ahora reconocida por el Gobierno, la Unión de Trabajadores de la Salud se muestra más negociadora. La UTS sigue teniendo como máximo referente al médico cirujano Carlos Altamirano, el mismo profesional que lideró la medida de fuerza que se extendió por ocho semanas y sumió al sistema de salud provincial en el caos.No obstante, algo ha cambiado en su estrategia. Este agrupamiento sindical al que la Provincia le niega la personería gremial, había sido el más reticente a negociar hasta que la administración Schiaretti lo convocó. Esta suerte de reconocimiento oficial virtual, parece haberle dado a la UTS espalda suficiente como para volver a pararse del otro lado de la conducción del Sindicato de Empleados Públicos (SEP) con el que están enfrentados.Ayer, mientras el SEP confirmaba su alejamiento de la mesa de negociación, la UTS rechazó el aumento salarial sectorizado que ofreció el Gobierno pero se diferenció de lo que había decidido el sindicato conducido por José Pihen. Se quedó en la negociación para respetar la conciliación obligatoria dispuesta por la Secretaría de Trabajo el lunes último.Fuentes cercanas a Altamirano admitieron que la estrategia de UTS responde a la pretensión de colocarse en la negociación con el Gobierno como representante de todo el sector de la salud. En este sentido se enmarca el reclamo de la UTS de que la mejora prometida por la Provincia alcance a todos los agentes hospitalarios.

