Túpac Amaru vende terrenos para continuar su plan
Esla primera parte de un loteo de 18 hectáreas en barrio Comercial. El proyecto está inspirado en el de Milagro Sala, en Jujuy. Con el aportede socios, la organización está pagando la tierra. La Nación aporta fondos para una planta de la que saldrán los materiales.
"Fue el 26 de julio de 2009", responde sin titubear Verónica Tissera, una especie de socia fundadora de la organización social Túpac Amaru en Córdoba y también integrante de la cooperativa Felipe Varela, en honor al caudillo catamarqueño a quien la presidenta Cristina Fernández ascendió recientemente de coronel a general. Los recuerdos le llegan desordenados. "Eramos 1.800 personas; yo fui quien encabezó la toma", asegura con indisimulable orgullo. Tres años después de aquella usurpación (después hubo otras más), está parada sobre el mismo terreno ubicado a un costado de la calle Guatimozín, en barrio Comercial, donde se desdibujan las últimas huellas urbanas al sur de la capital provincial.En esa franja de 18 hectáreas, los 500 socios de la cooperativa sueñan en voz alta con una réplica local del Alto Comedero, la urbanización más simbólica que impulsó en Jujuy la líder de Túpac Amaru, Milagro Sala.El proyecto cordobés también incluye "dos piletas semiolímpicas, salón de usos múltiples, asadores y quinchos individuales, juegos para niños y canchas de fútbol, básquet y hockey", según un folleto que se distribuyó para ofrecer en venta casi un centenar de lotes de la primera etapa.La modalidad fue revelada por el periódico La Décima, una publicación mensual de distribución gratuita en la zona sur. "Hay casi 600 lotes y estamos vendiendo 80 a un valor más alto, para poder solventar las obras de infraestructura", confirmó Luciano Rossi, uno de los líderes de Túpac Amaru en Córdoba. El dirigente señaló que, mediante esa operación, también se apunta a completar los fondos necesarios para pagar la segunda cuota del predio que, después de varias ocupaciones, al final fue comprado. Lotes. Los lotes que se ofrecen se pueden pagar al contado o hasta en tres cuotas, con precios que parten de 18.240 pesos. Las dimensiones van de 160 a 360 metros cuadrados. En cambio, los actuales socios de la cooperativa están pagando un promedio de 250 pesos mensuales y los planes más largos llegan a 36 meses.Rossi supone que la potencial llegada de vecinos con mayor poder adquisitivo podría favorecer la dinámica económica del sector.Pero todo eso es, por ahora, uno de los eslabones de una larga cadena de proyectos. A su espalda, la máquina que realiza movimientos de suelo es el único pulso visible para los cientos de vecinos que están pagando, mes a mes, para tener un lote.Túpac Amaru apuesta a 63 viviendas en Villa El Libertador, en el sur de Capital, además de los planes en Marqués Anexo, en el norte, pero la intervención en barrio Comercial es la más ambiciosa.El año pasado, después de una asamblea de socios, la cooperativa decidió comprarle el terreno a Raúl Mazzochi, un empresario ladrillero que, además, vive en la zona.Eso fue una bisagra, ya que hubo quienes no acordaron con la metodología. "Se ponía en riesgo el proceso por tratarse de un contrato dolarizado. Vivo a media cuadra y hay vecinos que me cuentan que no pueden seguir pagando", dijo Sergio Costigliolo, otro referente de la organización que mantiene diferencias políticas.Por su parte, Rossi asegura: "Desde un primer momento planteamos que no esperamos que el Estado nos regale la tierra. Sólo pedimos mecanismos de financiamiento. Hay algo arraigado en el imaginario colectivo, pero no queremos que nos regalen, sino que entiendan que no podemos comprar en las mismas condiciones". La tierra. Los vecinos aseguran que de aquella usurpación de 2009 a hoy, el terreno ha cambiado. El que lo visita por primera vez se topa con la clásica geografía de un baldío "seco", salpicado de escombros y basura. Pero quienes lo miran a diario relatan los primeros trabajos para nivelar el terreno. "Se movieron 15 mil metros cúbicos de tierra", aseguran. Nada de eso es gratis, como tampoco lo fue el lote.Para la primera cuota, hubo que poner 1.250.000 pesos. ¿De dónde salió la plata? Rossi contesta que buena parte vino de la mano de un centenar de asociados que pagó 8.500 pesos por cada lote. Otros vecinos aportaron dos cuotas consecutivas. Y la Municipalidad de Córdoba, a cargo entonces de Daniel Giacomino, les giró 300 mil pesos.Con ese aporte, se firmó el boleto de compraventa, que establece la adquisición escalonada del terreno; es decir, se van liberando parcelas a medida que la cooperativa paga. La segunda cuota, que corresponde a una fracción de 4,3 hectáreas, vence antes de fin de año y equivale a 1,2 millón de pesos.Con la venta especial, que se mantiene hasta fines de septiembre, cualquier potencial comprador quedará de inmediato integrado a la cooperativa, como el resto de los socios.Cada uno de ellos paga 25 pesos mensuales para el sostenimiento de la organización, que cuenta con una oficina en Sarmiento 163.Los asociados depositan las cuotas en una cuenta del banco Credicoop. De esos recursos también salen los sueldos de quienes manejan la organización. Rossi reconoció que recibe entre 2.800 y 2.900 pesos.
Diferencias
Metodología. Después de la compra del terreno en barrio Comercial, hubo una especie de división en la Túpac Amaru local, por diferencias que planteó Sergio Costigliolo en esa operación.Política. Para Luciano Rossi, otro de los principales dirigentes, la discusión de fondo es política. "Él (por Costigliolo) viene del Partido Comunista. Nosotros nos sentimos más cómodos en espacios como Kolina, La Cámpora y el Movimiento Evita; es decir, las vertientes más ligadas al peronismo".Diversidad. Para Costigliolo, la Túpac Amaru es una "organización autónoma diversa y plural" y aseguró que su sector también "articula con La Cámpora o Kolina".

