Todos y todo por Mariano Ferreyra
Una consigna se abre paso en las paredes y en las calles: “Justicia por Mariano”. Eduardo Salas.
Una consigna se abre paso en las paredes y en las calles: "Justicia por Mariano". Es que ayer comenzó el juicio oral y público por el asesinato de nuestro compañero Mariano Ferreyra y por las graves heridas sufridas por Elsa Rodríguez y otros trabajadores. Estamos frente a un hecho de características históricas. Por primera vez, los instigadores, los autores intelectuales de un crimen político, están esperando el juicio en prisión y serán juzgados junto con los autores materiales. Llegamos a esta situación porque no se ha visto, desde poco después de la salida de la dictadura militar, una movilización tan intensa como la que se desplegó, contra el crimen de Mariano, por parte de las organizaciones de izquierda y del conjunto de organizaciones populares. No solamente en términos de empeño, persistencia y masividad. Ocurre que, desde el inicio, fuimos muy claros en definir los términos políticos de esta lucha, que con grados diversos fueron asumidos por todas las organizaciones que reclaman Justicia.En el banquillo de los acusados están José Pedraza, jefe máximo de la Unión Ferroviaria; dos dirigentes más de ese gremio; miembros de su patota y oficiales de la Policía Federal. Mariano fue asesinado por participar de un reclamo para que los obreros tercerizados pasaran al convenio ferroviario. En su condición de tercerizados, tenían un salario 50 por ciento inferior al de los obreros de planta, por igual trabajo, y eran explotados por empresas "truchas", como algunas del mismo Pedraza, que malversaban subsidios del Estado con la complicidad del Gobierno nacional.No serán juzgados, sin embargo, todos los que debieran serlo. La cúpula policial colaboró con la operación criminal de la patota desde la Jefatura, como lo demuestran las escuchas telefónicas, tanto en el ingreso como en la tentativa de encubrir su fuga. De aquí se desprende que la carátula de "abandono de persona", como es presentada en este juicio, está fuera de lugar, y que le cabe "complicidad con el homicidio". Los llamados "empresarios" de Ugofe (Unidad de Gestión Operativa Ferroviaria de Emergencia) no estarán presentes en el tribunal, pero todo el crimen gira en torno de la defensa de la superexplotación de los compañeros ferroviarios, por la vía de la tercerización o subcontratación laboral. Ellos habilitaron la salida de la patota para ejecutar este crimen. Si los "nacionales y populares" que funcionan como gobierno hubieran prestado oídos a la denuncia que hicimos en Plaza de Mayo en la movilización popular contra el asesinato de Mariano y contra las gravísimas heridas provocadas a Elsa Rodríguez y a otros compañeros, la masacre de Once (que costó la vida a 51 pasajeros y heridas a más de 700) nunca se hubiera producido. En el vértice, están los funcionarios estatales, como Juan Pablo Schiavi y Ricardo Jaime, que avalaron la tercerización, los negociados y el vaciamiento ferroviario.Pedraza busca su impunidad no sólo alterando pruebas o intentando coimear a jueces de Casación: ahora opera junto a "los Gordos" para armar la CGT "Balcarce" con el Gobierno nacional, y operan juntos en la interna de la CGT.De esta red de influencias pretende valerse Pedraza para lograr su impunidad, como ocurriera con los responsables de los asesinatos de José Luis Cabezas, de los hechos en el puente Pueyrredón, los campesinos Qom y el maestro Carlos Fuentealba, entre otros. Hay que cambiar la historia. La condena de los asesinos de nuestro compañero Mariano no sólo será un acto de justicia; será también un gran avance contra la superexplotación, un golpe contra la burocracia sindical y un gran paso al frente para la causa de la democracia sindical y la independencia de los sindicatos de los patrones y el Estado. Y servirá para desnudar la corruptela que enlaza al Estado con los capitalistas. El asesinato de Mariano ha sido un crimen político contra la juventud obrera, estudiosa, militante y socialista. La condena de la patota y de Pedraza, y de la policía, es una causa nacional.

