Todas las cuentas en rojo
Las finanzas provinciales suman dificultades sin pausa. Virginia Guevara.
El Gobierno provincial en noviembre pasado elevó a la Legislatura un proyecto de Presupuesto 2010 que, por primera vez desde 2002, preveía un déficit financiero de 281 millones de pesos. La ejecución presupuestaria de 2009 presentada esta semana corrigió la estimación oficial: este año la Provincia registrará el segundo resultado negativo, ya que el año pasado a la gestión de Juan Schiaretti le faltaron 389,2 millones.
Eso en los papeles. En la práctica le faltó muchísimo más, porque la misma Cuenta de Inversión informa que la deuda flotante con contratistas y proveedores ascendía el 31 de diciembre a 1.412 millones de pesos. A la fecha, no se conoce cuánto de ese pasivo fue cancelado.
Las complicaciones se suman sin pausa para la administración provincial y, a juzgar por el primer trimestre, el rojo será mucho más intenso que el escrito en el Presupuesto. Los compromisos vienen creciendo a un ritmo más veloz que los ingresos –alentados sobre todo por aumentos salariales que ya duplican lo presupuestado– y los salvavidas que se esperan de la Nación tardan mucho más de lo previsto en llegar.
Esto hizo que el Banco de Córdoba –que también tuvo un resultado negativo de 27 millones de pesos en 2009– ya le haya girado unos 200 millones a la administración provincial para cubrir gastos corrientes.
La gestión de Schiaretti tiene como consuelo el hecho de que Córdoba no desentona en el panorama de déficits provinciales crecientes. Lo cierto es que esto no facilita en nada las cosas, porque los gobernadores se agolpan ante las puertas de la Casa Rosada y hasta el momento la Nación no exhibe ninguna voluntad de resignar fondos en favor de las provincias.
El 18 de diciembre, cuando la emisión de bonos ya era casi un hecho, el gobernador y el ministro de Economía, Amado Boudou, firmaron un convenio que supuestamente garantizaba dos años de certidumbre fiscal a la Provincia. Lo real es que las certezas de ese acuerdo ni siquiera duraron un trimestre: los envíos de la Anses a la Caja de Jubilaciones ya registran un retraso de más de 100 millones de pesos y el último día de marzo venció el plazo que las partes habían acordado para la firma del Programa de Asistencia Financiera (PAF), que supone el refinanciamiento a siete años de los vencimientos del capital adeudado por la Provincia a la Nación. El monto total en juego es de 1.500 millones de pesos.
El único escenario que la Provincia mira con optimismo es el del canje de deuda que está a punto de concretar la Nación. Imaginan un abrupto descenso de las tasas y un camino mucho más sencillo hacia la obtención de nuevos préstamos. Los planes inmediatos suponen un endeudamiento cercano a los mil millones de dólares, para una Provincia que ya registra un stock de deuda de 9.617 millones de pesos y que en la próxima década también deberá cancelar intereses por más de 1.800 millones.

