Testigo del caso Boudou: No quiero ser otro Julio López
José Capdevila dijo que recibió más amenazas e intimidaciones de la que se conocen. Habló de mafias y crimen organizado. Había objetado la participación del actual vicepresidente en la quiebra de Ciccone.
José Guillermo Capdevilla, exfuncionario del Ministerio de Economía y testigo del caso Ciccone, dijo que se fue del país porque no quiere ser "otro Julio López", quien desapareció antes de declarar en un juicio contra el excomisario Miguel Etchecolatz por violaciones a los derechos humanos.
Desde el exterior, sin precisar sobre su lugar de residencia, Capdevila habló con radios porteñas y dijo que tuvo "mucho más" amenazas e intimidaciones que las que se conocen.
Agregó que hubo amenazas concretas a su familia y hechos muy concretos en la vía pública, como un auto que lo encerró y lo persiguió en los últimos días.
"Prefiero ser un exiliado en democracia y no ser el nuevo Julio López", agregó.
Dijo que fueron "amenazas mafiosas" y que un diplomático le dijo: "Eso en mi país se llama crimen organizado".
El exdirector de Asuntos Jurídicos del Ministerio de Economía denunció el martes que debía alejarse del país por las recurrentes acciones en su contra.
"Ya hice la declaración y cuando estén dadas las condiciones lo haré, porque no sirve un testigo muerto", afirmó.
Respecto a la queja del jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, que debió adherirse al regimen de testigo protegido, Capdevila señaló: "Yo no tengo que pedirlo, supongo que ellos debieron habermelo ofrecido. No confió en quedarme hoy en Argentina".
Anterior declaración
Capdevila negó en el expediente haber recibido “indicación formal o informal” para dictaminar si la Afip debía conceder beneficios especiales a la empresa que estaba quebrada.
Según declaró en 2012, tampoco recibió instrucciones para que acelerara los tiempos del expediente de Ciccone: “No, no recibí instrucciones al respecto, en el caso hemos visto en la dirección que era un tema que interesaba la respuesta a la Afip y respondimos en cuanto fue posible, pero no se recibió indicaciones”.
En la causa Ciccone se investiga, entre otras hipótesis delictivas, si Boudou influyó desde su cargo de ministro para que la Afip le concediera beneficios a la quebrada Ciccone para salir de su situación, a cambio de beneficiarse él mismo o a empresas vinculadas con él.
“El ministro no le está dando la instrucción o la orden (a la Afip) de que se otorgue lo solicitado sino que dice que lo sustancie, es decir que le dé el trámite que corresponda según las facultades que tiene el organismo”, aseguró Capdevila.
La declaración que prestó Capdevila el 19 de marzo de 2012 ante el entonces fiscal de la causa, Carlos Rívolo, no parece complicar la situación del vicepresidente en el expediente.

