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Tacharon la ley y quedan ocultos fondos de campaña

Los fondos de campaña suelen ser el germen y el fruto de la corrupción. Pero los legisladores decidieron mirar para otro lado y se mueve mucho dinero exento de controles. Roberto Battaglino.

27 de julio de 2011 a las 12:01 a. m.
Tacharon la ley y quedan ocultos fondos de campaña

Córdoba podrá, tal vez, enorgullecerse por una parte de su reforma electoral, pero seguramente deberá avergonzarse por otro segmento. El nuevo mecanismo electoral, con sus cuitas y complejidades, es posible que se encuentre entre los avances institucionales.Las cuestiones referidas al financiamiento de campaña estarán claramente entre los puntos más oscuros de este proceso electoral.Y es así por una decisión expresa de los legisladores, en particular los oficialistas, de suspender los artículos de la reforma electoral que implicaban ciertos avances en materia de financiamiento de campaña.Se había incorporado un sistema mixto, a través del cual el Estado pagaba la publicidad en medios audiovisuales y repartía esos espacios en función de dos variables: partes iguales y proporcionalidad de votos de la última elección. El mecanismo, dejado de lado, garantizaba cierta equidad, reducía la incidencia de los fondos dudosos y minimizaba compromisos que pudieran generar hechos de escasa transparencia en la gestión.También fueron suspendidos artículos que limitaban la posibilidad de que terceros contrataran publicidad de campaña. Ese apartado apuntaba a que los partidos fueran responsables de los millonarios fondos que se manejan y no que intervinieran organismos o personas que no son alcanzados por el limitado control de la Justicia electoral. Pero, al menos para esta campaña, lo mandaron al cajón.Con ese prolijo tachón a determinados artículos, más la escasa capacidad de auditoría de las autoridades electorales, quedó abonado el campo para una campaña de gastos millonarios, asimétricos, que van a contramano de lo que debería ser el juego democrático y la declamada calidad institucional.Es muy complicado para la Justicia, la prensa y las ONG orientadas a temas de transparencia establecer de dónde provienen esos importantes recursos que se gastan en la campaña.Y en esos recursos suele estar el germen y el fruto de la corrupción. El germen, porque los aportes para las campañas pueden generar unos compromisos que luego el gobernante deberá cumplir, salteando normas legales; el fruto, porque hay gobernantes que suelen hacer "caja" en la gestión para después tener más disponibilidad de hacer proselitismo.De hecho, los partidos que son o fueron gobierno gastan desproporcionadamente más que sus competidores. En esta campaña y en las anteriores. En todos los niveles, en todos los lugares.