Santa Cruz del Lago: ediles denunciaron ataques y amenazas
El presidente del Concejo dijo haber sufrido un ataque brutal. Los concejales fueron a la Justicia y apuntan al Ejecutivo municipal.
Villa Santa Cruz del Lago. El presidente del Concejo Deliberante de esta pequeña localidad del valle de Punilla, Rodrigo Moreno (UCR), denunció que fue víctima de "un apriete" por parte de dos desconocidos que, a punta de arma, lo llevaron al interior de su oficina, lo ataron de pies y manos, le colocaron una bolsa en la cabeza y le dijeron que renunciara a su cargo. Según la denuncia, el hecho violento ocurrió el lunes.
Unos días antes, Moreno y varios de sus colegas del Concejo, decidieron levantar la sesión al sentirse amenazados por un grupo de vecinos que exigían el aval a la construcción de una estación de servicio en el cruce de ruta 38 y el acceso a Tanti. Anoche decidieron no sesionar.
Ayer, Moreno y cuatro concejales de distintos partidos presentaron una denuncia ante el fiscal de Instrucción del Primer Turno de Carlos Paz, Gustavo Marchetti. Apuntaron contra el intendente Carlos Mirabet, quien ayer no pudo ser contactado.
“El lunes a las 20, dos sujetos preguntaron por mí. Uno de ellos sacó un arma y me llevaron al baño. Me ataron con precintos y me dijeron: ‘Vos ya rompiste demasiado los huevos, mañana renunciá al Concejo’”, expresó Moreno. “Me pusieron una bolsa en la cabeza y me dijeron que la próxima vez iban a ponerme la bolsa con un precinto en el cuello”, aseguró.
Para Moreno, el apriete fue “político”, ya que en su pueblo hay una “crisis institucional muy grave”. El centro de la disputa es la aprobación de la construcción de una estación de servicio. El lugar elegido y concedido por el municipio es de Vialidad Nacional. El tema llegó a la Justicia y se ventila en Tribunales Federales. Moreno aseguró que entre quienes días atrás protestaron en el Concejo para que se concediera la factibilidad de la obra había “muchos empleados del municipio”.
Luis Coria, edil del Frente Cívico, apuntó que lo que pasó en la última sesión fue una “patoteada”. Y dijo: “Eran municipales. Nos interrumpieron, armaron una batahola y nos amenazaron”. Por esos hechos, además de la denuncia penal, la mayoría del cuerpo decidió no sesionar ayer.

