Salió “Hermano”, el libro que sacude al macrismo
“No es que yo tenga intención de que vaya en cana. Inexorablemente, si funcionaran las cosas en nuestro país, si tuviésemos un país que nos diera tranquilidad para nuestros hijos y nuestros nietos, y fuera más justo, una persona con determinadas conductas tendría que ir presa y pagar con su libertad. Pero no sé qué va a pasar, porque este es un país muy disfuncional en esos términos. Cuando estos tipos pasan por la máxima expresión de poder y de responsabilidad y tienen la oportunidad de hacer un bien, sacan lo peor de sí mismos y terminan haciéndoles un mal a todos. Lo más probable es que necesite un poco de encierro en la cárcel para darse cuenta”.
Quien habla es Mariano, el hermano menor del expresidente Mauricio Macri. Su voz narra, según el periodista y escritor Santiago O’Donnell, “cómo se fue generando un abismo entre él y Mauricio por profundas diferencias de visiones, de principios y de posturas éticas”.
El libro Hermano, de editorial Sudamericana, comenzó a comercializarse ayer. Con pronóstico de best seller. Se trata de un relato cronológico de Mariano, que cobra mayor intensidad en los años que mayor poder acumuló Mauricio .
Por ejemplo, relata, respecto del vaciamiento de Socma, la empresa insignia del Grupo Macri: “El fraude consistía en poner a un banco austríaco como testaferro, el banco Meinl, y nosotros quedar como accionistas ocultos a través de fundaciones en Luxemburgo y como dueños de unas sociedades en Panamá”. De esta forma, con los principales activos de la familia Macri en sociedad offshore, los acreedores “encontrarían que Socma es una cáscara .
Dice Mariano Macri: “No es que mi hermano se quedara con la caja, sino que la usaba para su proyecto de poder”.
Hay algunas referencias a Córdoba. Relata que le sugirió a su hermano ser el vicepresidente de Juan Schiaretti: “Le escribí: ‘Desde mi humilde posición, creo que la solución para todos ustedes, para el equipo y para el país, sería que vos te propusieras como vicepresidente de Schiaretti. Con eso terminaríamos de una vez con la grieta’. Me contestó: ‘Muy creativo, de difícil implementación’. Después me enteré de que le había propuesto a Schiaretti ser su vice; al revés. Y no aceptó”.

