Rossi se presentó como el cadete de “la Rosadita”
Presentó un escrito en el que declaró ser quien servía café a los clientes de la financiera e iba de compras al supermercado.
Buenos Aires. El operador financiero Fabián Rossi reconoció ayer en la Justicia que ayudó a "contar dinero a los empleados de la tesorería" en la financiera SGI, como se vio en el video, pero aseguró que ignoraba los detalles y que perteneciera a Lázaro Báez. Afirmó que su rol era hacer marketing y relaciones públicas y "servir café" a los clientes. "Desconocía y desconozco hoy de quién era, para qué era, de dónde venía ese dinero, ni qué se habría de hacer con él", sostuvo en el escrito de defensa que presentó al juez federal Sebastián Casanello, al ampliar su declaración indagatoria en la causa sobre presunto lavado de dinero del grupo Báez. Aunque admitió que empezó a trabajar en "la Rosadita" en 2010 por pedido de su dueño, Gustavo Fernández, minimizó su papel al asegurar que sólo se dedicaba a "hacer marketing y relaciones públicas" e incluso confió que normalmente "era quien iba a comprar a Carrefour" y "servía café a los clientes". "Jamás trabajé en nada que tuviera una remota vinculación con los negocios o el mundo de las finanzas, y no tenía, por lo tanto, los conocimientos o la experiencia como para cumplir la función que se me pretende atribuir", alegó. Rossi –expareja de la actriz Iliana Calabró– aseguró: "A Lázaro Báez nunca lo vi en mi vida, nunca hablé con él, ni siquiera por mail o teléfono". Agregó: "Nunca en mi vida tuve ninguna vinculación comercial, laboral o profesional" con el detenido empresario kirchnerista.

