Provincias petrolíferas amenazan a YPF con quitarle las concesiones
En 15 días, el Gobierno nacional y 10 gobernadores le dirán qué nivel de producción debe cumplir, con cuántos empleados y con qué inversiones. Las demás petroleras también estarán alcanzadas.
Buenos Aires. El Gobierno nacional logró sumar a su embestida contra las petroleras a todas las provincias productoras de hidrocarburos y a los sindicatos del sector. Ayer, en una reunión de la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos (Ofephi), los gobernadores y funcionarios nacionales remarcaron que las empresas que no cumplan con un plan ambicioso de inversión –que será trazado en 15 días y luego elevado a cada compañía– podrán perder los yacimientos que tienen concesionados. En dos semanas, cada provincia iniciará una ronda de reuniones con las empresas que operan en sus territorios para detallarles las metas que deberán cumplir a fin de lograr la máxima producción de hidrocarburos (en los últimos años las reservas cayeron dramáticamente y Argentina empezó a importar combustibles). Se les precisará: Qué nivel de producción deberá tener cada yacimiento. Cuánto dinero deberán invertir. Cuántas personas deberán contratar. Qué cantidad mínima de deberán utilizar para perforar cada pozo. "Estas exigencias correrán en lo inmediato", dijeron luego algunos gobernadores. De la reunión de la Ofephi participaron los ministros Julio De Vido (Planificación Federal) y Hernán Lorenzino (Economía), con sus principales funcionarios como Daniel Cameron (Energía), Roberto Baratta (coordinador de Planificación) y Axel Kicillof (viceministro de Economía). Además, estuvieron los gremios del sector y de estaciones de servicio. Los gobernadores presentes fueron Francisco Pérez (Mendoza), Martín Buzzi (Chubut), Jorge Sapag (Neuquén), Daniel Peralta (Santa Cruz), Juan Manuel Urtubey (Salta), Fabiana Ríos (Tierra del Fuego), Oscar Jorge (La Pampa), Eduardo Fellner (Jujuy) y Alberto Weretilneck (Río Negro). Sólo se ausentó Gildo Insfrán (Formosa), recientemente operado. Aunque en la conferencia de prensa no se mencionó específicamente a Repsol-YPF –blanco de las críticas presidenciales– el gobernador de Chubut, quien preside la Ofephi, dejó en claro que "no todas las compañías han tenido el mismo comportamiento" y precisó que en su provincia YPF sólo aprovecha una de las cuatro áreas que tiene concesionadas. "El que busque maximizar ganancias terminará perdiendo", avisó. En tanto, el mendocino Pérez rechazó el informe que la petrolera presentó anteayer a la Bolsa de Buenos Aires para evitar que sus acciones sigan en caída libre, en el que aseguró que en 2011 invirtió un 50 por ciento más que en 2010 (unos 13.000 millones de dólares). "Es una reacción mediática que no coincide con la realidad que viven las provincias en materia de producción y extracción", dijo el cuyano alineándose con el discurso de la Rosada. Sin embargo, gobernadores y funcionarios K enterraron ayer las versiones de que el Gobierno esté estudiando una reestatización de YPF. "No se trata de un ataque al modo de propiedad de las empresas, no pasa por si son públicas o privadas. Acá hay algo más importante que dijo el gobernador Buzzi: las provincias podrán revertir las concesiones si las empresas no se ponen a tono", dijo Kicillof, el joven economista de La Cámpora.
Rossi le echa soda
El presidente del bloque de diputados kirchneristas, Agustín Rossi, aseguró que no escuchó “en ningún lugar del Gobierno” que se analice una eventual estatización de la petrolera YPF.

