Poch negó haber realizado "vuelos de la muerte" en su primera declaración
Interrogaron al represor llegado ayer desde España.
El oficial retirado de la Armada y piloto naval Julio Alberto Poch declaraba esta mañana ante el juez federal número 12, Sergio Torres, como imputado de haber piloteado los \'vuelos de la muerte\', desde los cuales la marina de guerra arrojó vivos al mar a los prisioneros políticos que mantuvo en su Escuela de Mecánica (Esma).
"El acusado negó su implicación en los hechos (...) Pero una cosa es declarar ante amigos o compañeros de trabajo y otra ante un juez cuando se está privado de libertad" y es necesario defenderse, afirmó a los periodistas el abogado querellante Rodolfo Yanzón.
El ex teniente de fragata Poch comenzó a declarar desde antes de las 10 de la mañana, ante el secretario Pablo Yadarola y el fiscal Eduardo Taiano, asistido por su abogado defensor Gerardo Ibáñez. Anoche estuvo ya en el penal bonaerense de Marcos Paz, donde están detenidos la mayoría de los represores de la dictadura que han sido procesados.Desde España. Poch, de 57 años, arribó ayer al país desde España, cuyo Consejo de Ministros concedió su extradición de Poch en orden a los delitos de "detenciones ilegítimas, torturas, lesiones, desapariciones y muertes" entre otros de las monjas francesas Alice Domon y Leonie Duquet, el periodista y escritor Rodolfo Walsh y de la joven sueca Dagmar Hagelin.El marino retirado cursó la Escuela Naval Militar, en Río Santiago, y luego se especializó en el arma de la aviación naval. Se retiró el 1 de febrero de 1981 y luego se fue a vivir a Holanda con su esposa y tres hijos, donde obtuvo la doble nacionalidad argentina-holandesa. Vivía en Zuidscherme, un pueblo a 25 kilómetros de Amsterdam, capital de los Países Bajos.Se jactaba de los vuelos. Según sus compañeros en la compañía holandesa Transavia, que lo denunciaron a la policía holandesa y dieron origen a la investigación judicial, Poch presumía en conversaciones con ellos de haber actuado en los "vuelos de la muerte" arrojando con vida al mar a quienes él consideraba como "terroristas de izquierda". Pero trataba de aliviar el asunto diciendo que las víctimas "eran previamente drogadas" con Penthotal.Poch hizo su vuelo final antes de jubilarse el 22 de septiembre de 2009 entre Amsterdam y Valencia, sin saber que allí se montaba un operativo para capturarlo.Al ser interrogado por jueces de la Audiencia Nacional de España sobre las denuncias de sus compañeros de trabajo, Poch dijo que lo habían "malinterpretado" en las charlas que mantuvieron sobre la represión ilegal de la dictadura. También aseguró que no tuvo "nada que ver" con el método utilizado por la Armada para eliminar a guerrilleros y opositores políticos arrojándolos vivos y dopados al mar, así como indicó que "nunca estuvo destinado" en la Escuela de Mecánica de la Armada (Esma).

