Para la oposición, el Gobierno retrocedió
El Ejecutivo no llevó ayer a la Justicia su pedido de investigación por la venta de Papel Prensa, hace 34 años. La causa se tramitaría en La Plata.
Buenos Aires. En voz alta, sin medias tintas, los principales referentes de la oposición en la Cámara Baja aseguraron que el Gobierno "dio marcha atrás" poco después del mediodía del martes, ya que hasta esa hora tenía planeado anunciar la intervención y posterior expropiación de Papel Prensa y acusar en la Justicia a los dueños de Clarín y La Nación de haberse apropiado de la empresa, con la complicidad de la dictadura militar y utilizando herramientas del terrorismo de Estado.
Aunque no estaba en agenda, el tema fue central ayer en el Congreso, donde el núcleo duro opositor comenzó a buscar consensos para rechazar el proyecto del Ejecutivo de crear un marco regulatorio para la producción de papel para diarios.
La Coalición Cívica, PRO, el PJ disidente y el radicalismo, con matices, ya anticiparon que no piensan acompañar la propuesta. Pero otros sectores, como Proyecto Sur y el socialismo, dudan de las intenciones del Gobierno, aunque ven con buenos ojos la idea de regular la actividad.
El Gobierno nacional no envió ayer el informe de Guillermo Moreno para que lo investigue la Justicia. Pero tanto el procurador del Tesoro, Joaquín da Rocha, como el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, trabajaron para cumplir el pedido presidencial. De todos modos, se cree que en la cuestión entenderá el juez federal de La Plata Arnaldo Corazza, como consecuencia de una causa iniciada de oficio en Quilmes (donde funcionaba el centro de detención en el que estuvieron desaparecidos Lidia Papaleo y Rafael Ianover), que por razones procesales fue derivada a La Plata.
La que sí fue denunciada ayer fue la presidenta Cristina Fernández, por supuesta "persecución" contra Papel Prensa. El abogado Enrique Piragini acudió a la Cámara Federal porteña y la acusó de "subversión institucional, discriminación y abuso de autoridad", por "maniobras tendientes a desapoderar a sus legítimos tenedores de las acciones de Papel Prensa, en una clara persecución a las empresas del Grupo Clarín y La Nación, distorsionando la realidad", dijo el abogado.
Para Federico Pinedo (PRO), Enrique Thomas (Peronismo Federal), Omar De Marchi (Partido Demócrata) y Oscar Aguad (UCR), fueron las declaraciones públicas de Isidoro Graiver (ver aparte) las que terminaron por hacer cambiar de opinión al Gobierno, quien improvisó nuevos anuncios.
"Lo del martes fue una puesta en escena ridícula, quedó demostrado que los Kirchner banalizan la tragedia de los argentinos usando los derechos humanos para hacer cualquier cosa", explicó Aguad, quien aseguró que el matrimonio presidencial "sufrió una derrota terrible que se propinaron ellos mismos".
El Gobierno, obviamente, resaltó ayer que nunca estuvo en sus planes intervenir la firma.

