Para la Justicia, no hubo coimas en el Senado
El Tribunal Oral Federal 3 absolvió a De la Rúa y a los demás acusados. El expresidente dijo que todo fue un invento para desprestigiar su gestión. Duro cuestionamiento en la sentencia al arrepentido Pontaquarto. Denuncian a Rafecas ante el Consejo de la Magistratura.
Al absolver a todos los acusados, entre ellos el expresidente Fernando de la Rúa, el Tribunal Oral Federal 3 de ciudad de Buenos Aires consideró que los sobornos a senadores para aprobar en 2000 la ley de reforma laboral "no existieron". Además el tribunal cuestionó a los investigadores por haberse basado en las palabras de un –dijo– "embaucador" como el arrepentido Mario Pontaquarto, tras ordenar una pesquisa sobre cómo se gestó la revelación del llamado "valijero" previo paso por la Casa Rosada.También se ordenó que el Consejo de la Magistratura analice la actuación del juez Daniel Rafecas, quien ya está siendo investigado en el Consejo de la Magistratura por su desempeño en la primera parte del caso de la ex-Ciccone, luego de que el propio vicepresidente Amado Boudou contara que el magistrado se cruzó mensajes con uno de los defensores de la causa.En ese marco, el Tribunal ordenó que el Estado pague las costas del juicio, por entender que la Fiscalía y la Oficina Anticorrupción, en su rol de querellantes, fallaron en su accionar porque "no corresponde que en miras a obtener un resultado de condena, se eche mano ligeramente de cualquier elemento que pueda avalar la mera sospecha".De esta manera, el Tribunal –integrado por Guillermo Gordo, Miguel Pons y Fernando Ramírez– puso fin al juicio oral que había comenzado el 14 de agosto de 2012, con la causa se investigó desde comienzos de 2000, cuando comenzaron los rumores de los supuestos sobornos pagados para la aprobación de una ley de flexibilidad laboral.Los absueltos fueron De la Rúa, su ex jefe de Inteligencia Fernando de Santibañes, el ex ministro de Trabajo Alberto Flamarique, los ex senadores del PJ Augusto Alasino, Alberto Tell, Remo Costanzo y Ricardo Branda y el ex secretario parlamentario Pontaquarto.Al hablar con la prensa, limitándose a leer un breve comunicado, De la Rúa dijo que el fallo sirvió para demostrar que "todo fue una infamia de principio a fin, el punto de partida de un complot político". Más tarde, le dijo a Radio Mitre Córdoba que se trató de una maniobra para desprestigiar y desgastar la gestión de la Alianza, que terminó abruptamente en diciembre de 2001.Pontaquarto afirmó que la sentencia fue "vergonzosa" y, tras ratificar su relato, se preguntó quién iba ahora a denunciar un hecho de corrupción.Conocido el veredicto y a la espera de los fundamentos completos (sólo se difundió un resumen), cualquiera de las partes podría apelar ante la Cámara Federal de Casación Penal si el resultado de este juicio no les convence.El escándalo de los sobornos en el Senado se inició en 2000 como un rumor en el Congreso y fue motorizado por el entonces presidente Carlos "Chacho" Álvarez, quien terminó renunciando a su cargo luego de pedir, sin éxito, la salida del jefe de la ex Side, De Santibañes. Contra Pontaquarto El Tribunal calificó de "embaucador" a Pontaquarto, además de calificar de "oscuro" el modo en que llegó al expediente después de una reunión en 2003 en la Casa de Gobierno con el entonces jefe de Gabinete, Alberto Fernández. "La prueba producida en el debate y las demás constancias del proceso permitieron acreditar, sin lugar a dudas, que los hechos imputados a lo largo de este proceso no existieron", consideraron los jueces en un resumen de los fundamentos. Señalaron que "no existió" una reunión en la Casa de Gobierno donde De la Rúa ordenó el pago de las coimas, ni un encuentro entre De Santibañes y Pontaquarto en la Side, ni el retiro de cinco millones de pesos para pagar los sobornos, ni que el arrepentido llevó el dinero a la casa del entonces senador Emilio Cantarero. Para los jueces, Pontaquarto "se contradijo, desdijo y corrigió sistemáticamente, con el objeto de adecuar su historia a los datos objetivos que surgían de la prueba". Contra Rafecas Además, el Tribunal acusó al juez Rafecas de haber actuado con parcialidad en la investigación y de violar la garantía de defensa de los acusados, por lo que lo denunció ante el Consejo de Magistratura, para que se investigue su desempeño. "La prueba producida en el debate y las constancias del proceso permitieron comprobar una sustancial violación a las reglas del debido proceso y la defensa en juicio, al quedar demostrada la parcialidad de algunos de los jueces que intervinieron en la instrucción, en particular de Rafecas, con la anuencia de Delgado y Freiler, quienes estaban encargados de controlar la legalidad del proceso", criticaron los camaristas.
Cachetazo
Agresión. El exsenador del PJ Augusto Alasino le pegó un cachetazo al exsecretario parlamentario Mario Pontaquarto, apenas se escuchó esta tarde el veredicto que absolvió a todos los acusados, y casi se agarran a trompadas. Al finalizar el veredicto en el juicio por las coimas en el Senado, Alasino se retiraba se la sala y al pasar al lado de Pontaquarto le pegó una cachetada. "Puto, cagón, gil, vení", le gritó Pontaquarto a Alasino, mientras se retiraba de la sala. El arrepentido quiso ir a buscar a Alasino pero fue impedido por sus abogados y otras personas, y anunció que hará la denuncia penal contra el exsenador.
Lo que dijo Pontaquarto. "Alasino se acercó y me tiró una cachetada. Su mayor virtud es la cobardía".
Aplausos y abrazos. Desde la primera fila de la sala de audiencias, Fernando de la Rúa escuchó su absolución, mientras su mujer, Inés Pertiné, su hijo Aíto y otros familiares lanzaron un tenue aplauso. A la salida, el expresidente se abrazó con sus familiares.

