Para asambleísta, el monitoreo del Río Uruguay "será político"
Pouler señaló que la tregua "terminó". Habrá caravanas los domiengos en la ruta internacional.
El asambleísta José Pouler acusó hoy a los gobiernos de Argentina y Uruguay de imponer un "monitoreo político" y no científico del río fronterizo, por lo que reiteró que la "tregua" en la lucha contra la pastera UPM (ex Botnia) "terminó" y desde el domingo se realizarán medidas que cortarán el tránsito por algunas horas en la ruta internacional.Pouler, al relatar lo ocurrido anoche durante una asamblea ampliada para decidir las próximas medidas de fuerza, indicó que "hubo varias propuestas en las que quedó en claro que la tregua terminó, que el gobierno (argentino) ha incumplido lo prometido".El referente de la Asamblea consideró que el canciller Héctor Timerman, quien recibió dos veces a representantes de los ambientalistas, "miente a la gente diciéndole que el objetivo que habían propuesto los asambleístas se había cumplido".Pouler dijo, en declaraciones al canal TN, que anoche "se decidió hacer caravanas dos horas antes del inicio de la asamblea" de los domingos que, "como en otras oportunidades, han obstruido el transito sin llegarse a un corte de ruta".En la asamblea ampliada de anoche se votó que todos los domingos de setiembre se llevarán a cabo caravanas en vehículos desde la ciudad de Gualeguaychú hasta Arroyo Verde, paraje de la ruta internacional 136 donde se mantuvo el corte que duró más de tres años y medio.Al arribar al lugar se realizará una concentración desde las 15, es decir, dos horas antes de la las habituales asambleas de ese día.Asimismo, se decidió realizar una nueva asamblea ampliada el próximo 6 de setiembre para evaluar la situación y adoptar nuevas medidas de fuerza.Por otra parte, los cancilleres de ambos países, Timerman y Luis Almagro, se reunirán el lunes próximo en Buenos Aires, por primera vez desde que se alcanzara un acuerdo en torno del monitoreo del río Uruguay, el 28 de julio pasado, en cumplimiento del fallo de la Corte Internacional de La Haya.En tanto, Pouler se quejó porque lo acordado por Argentina y Uruguay "es un monitoreo político".En ese sentido, recordó que cuando Timerman recibió a los asambleístas "quedó claro" que el control ambiental en el río Uruguay, que abarcará a todas las empresas radicadas en sus márgenes, "tenía que ser científico, no político".En cambio, "el poder político le da los condicionamientos a los científicos", lamentó, a la vez que cuestionó que "el monitoreo tenía que ser continuo" y, en cambio, fue pautado para una docena de veces al año.Por eso, dijo, "la idea es comenzar a mostrarle al gobierno que, por más que nos quieran querellar y demás, el movimiento va a continuar" porque el "objetivo es que Botnia se vaya".Finalmente, insistió que en torno de la instalación de la pastera finlandesa en la ciudad uruguaya de Fray Bentos "hay un problema no resuelto. El conflicto no terminó"."Nosotros lamentablemente estamos siendo presa de la indecisión del gobierno", manifestó.

