Otro escándalo de Moreno en las oficinas de Papel Prensa
Al grito de "Acá mando yo", el secretario de Comercio Interior abrió cajones y revisó papeles ante la mirada atónica de los empleados.
El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, protagonizó un nuevo incidente relacionado con la empresa Papel Prensa, al irrumpir en sus oficinas de esta ciudad y realizar una demostración de fuerza.
Según relataron a DyN funcionarios de la compañía, Moreno llegó ayer por la tarde a las oficinas de Bartolomé Mitre 739 junto a un custodio y los directores estatales.
"Acá mando yo", fue una de las frases que pronunció el secretario de Comercio Interior ante empleados que, azorados, observaban cómo abría y cerraba cajones y muebles y observaba documentación.
El juez Eduardo Malde le había recordado a todos los accionistas que no se pueden presentar en la empresa a dar instrucciones, ya que esa función es propia del Directorio y las autoridades designadas, tal como lo marca la legislación.
Moreno ingresó pasadas las 18 a las oficinas del tercer piso del edificio de Papel Prensa acompañado por su chofer-custodio y por los directores representantes del Estado en la compañía: Beatriz Paglieri, Alberto González Arzac y Pablo Cerioli.
Los gerentes de Control Científico y de Recursos Humanos, Jorge Taborda y Angel Vidotta, relataron a DyN que Moreno se presentó como "el dueño de la compañía, en representación del Estado y del Poder Ejecutivo".
La situación fue "tensa" y "atemorizante", comentó Vidotta.
El secretario de Comercio kirchnerista recorrió las instalaciones, preguntó acerca de algunas cuestiones operativas de la empresa, "miró algunos papeles en la gerencia general" e intentó dejar sus cosas en un armario ubicado en la oficina de una secretaria, Graciela Gaviglio.
La presencia de Moreno en el lugar se extendió durante poco menos de una hora.
"Buscaba dar una demostración de poder y acceder impunemente a un lugar que tiene vedado por la Justicia", afirmó Vidotto.
Según Taborda, el funcionario gubernamental entró al lugar "vociferando" y en un horario en el que la gran mayoría de los trabajadores se había retirado.
Taborda relató que le planteó a Moreno la imposibilidad que tenía para estar en la empresa, a lo que respondió que él "no era un interlocutor válido", porque en la compañía "todos son ladrones".
Este hecho se suma al que protagonizó el jueves pasado, cuando en medio de una asamblea de la empresa sacó unos guantes de box y unos cascos y al grito de "acá no se vota" impidió que se continuara con la reunión en la que debía votarse la modificación del Comité de Fiscalización.

