Otra sorpresa para cerrar el caso y diferenciarse de los K
La sorpresiva presencia en la Unicameral del reconfirmado ministro de Transporte de la Provincia, Dante Fortunato Heredia, fue fruto de una estrategia finamente diseñada por el propio gobernador José Manuel de la Sota. Javier Cámara.
La sorpresiva presencia en la Unicameral del reconfirmado ministro de Transporte de la Provincia, Dante Fortunato Heredia, fue fruto de una estrategia finamente diseñada por el propio gobernador José Manuel de la Sota. Una estrategia que volvió a sorprender a una oposición distraída y que persiguió dos claros objetivos: dar por cerrada la polémica que generó el caso de corrupción denunciado por el programa ADN de Canal 10 y, sobre todo, diferenciarse –una vez más– del Gobierno nacional ante la opinión pública.En la estrategia del delasotismo, las renuncias de los dos funcionarios involucrados, la puesta a disposición de la Justicia del propio Heredia y su presencia en el Parlamento para asegurar que "nunca" tuvo ni tendrá que ver "con la comisión de un delito", son acciones suficientes para desacreditar cualquier crítica."Se hizo lo que se tenía que hacer", reiteró ayer Heredia, con letra escrita en el principal despacho del Centro Cívico. Con el apoyo del gobernador que lo confirmó en el cargo, agregó que como él no cometió ningún delito, ya no hay nada para cuestionar.La estrategia es inteligente, pero margina una realidad. No se cuestiona a Heredia por su responsabilidad penal –al menos por ahora, porque nadie es culpable hasta que la Justicia demuestre lo contrario–, sino por su responsabilidad política en nombrar y sostener en cargos tan importantes a funcionarios capaces de hacer lo que las cámaras ocultas mostraron.La reprochable vocación oficialista de sorprender a los opositores (lo mismo hizo De la Sota cuando le dio trámite exprés a la ley de ajuste jubilatorio) hizo que la interpelación fuera institucionalmente deficiente.El objetivo de diferenciarse de los K también muestra fisuras, ya que en su estrategia de "esclarecimiento", Heredia apeló a la misma herramienta que utiliza el kirchnerismo cada vez que lo denuncian por corrupción: desacreditar al medio que difundió la información.

