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“No pienso en política, aportaré a la ciudad desde otro lugar”

Olga Riutort admite sentir angustia e impotencia. Dice que creará un centro de estudios para sumar ideas y aportes técnicos. Adjudica a De la Sota la estrategia para que gane Mestre.

18 de septiembre de 2015 a las 12:01 a. m.
“No pienso en política, aportaré a la ciudad desde otro lugar”
Angustiada. Riutort dice que Méndez les hizo creer a los excluidos algo que no es, y que por eso les ganó.

Olga Riutort ayer asistió a la sesión del Concejo y felicitó al radicalismo por el triunfo del domingo. Asegura que no había salido de su casa desde entonces, que pasó días de mucha angustia y que se dedicó a pensar qué quiere hacer. "Lo que quiero es aportar a la ciudad desde otro lugar no vinculado a la política partidaria", responde. Este es el diálogo que mantuvo ayer con este diario: –¿Cómo fue el domingo a la noche? –Fue de mucha angustia e impotencia. Pero no nos sorprendimos, sabíamos desde hacía unos días que el resultado era este, pero optamos por ponerle energía a la campaña: ¡sin plata y sin energía hubiera sido tremendo! –¿Por qué perdieron? –No quiero reiterar lo que tantas veces dije, pero no tengo otra explicación. Es el resultado del acuerdo entre De la Sota y Mestre para dividir el peronismo con el objetivo de que el radicalismo fuera reelegido. En esta operación De la Sota puso en juego a Esteban Dómina y a Tomás Méndez, y Méndez se le fue de las manos: supo instalarse como adalid de la justicia y supo hacerle creer eso a quienes están excluidos de verdad. Le creyeron, se equivocan respecto a Méndez, porque no tiene ninguna capacidad para cambiar la realidad en la que vive esa gente, pero le creyeron. Esa gente antes nos votaba a nosotros. –La unión de ustedes dos no sumó, y parece que hubiera restado. –No sumó. Siempre nos va a quedar la duda sobre cómo hubieran sido las cosas si íbamos separados o si la fórmula hubiera sido al revés. –¿Por qué no fue al revés la fórmula? –Porque no correspondía, porque Juez ya había sido intendente, porque venía del Senado. Nosotros no medimos. Yo consideré que sola no llegaba, me costó mucho pero entendí que el camino no era dividir aún más la oposición, y también consideré que Luis debía encabezar la fórmula. De verdad, creo que no me equivoqué en correrme para que la oposición no se divida todavía más. No esperaba esto, creí que podíamos ganar. –¿Qué va a hacer ahora? –Yo hace años que estudio la ciudad, las vías para su desarrollo, los enormes problemas sociales que nos van a llevar puestos ni nadie hace nada. Voy a poner en marcha un centro de estudios o una fundación que articule ideas desde lo público y desde lo privado. Sin ideología, con ideas técnicas. Me parece que hay mucha materia gris, no quiero que todas esas ideas se vayan al tacho. Los cordobeses no me pusieron en el lugar donde yo quería estar, pero sé que puedo serle muy útil a esta ciudad, juntar sectores, gente que piense el área metropolitana, que estudie. Yo no me puedo ir a mi casa con este bagaje acumulado, estoy harta de los analistas en una ciudad que no sabe ni cuántas cuadras tiene, y mucho menos cuántas están pavimentadas. Esos datos están siendo relevados por la UNC para nosotros y ese estudio georreferencial será nuestra manera de comenzar con el centro de estudios: vamos a ser una referencia sobre temas urbanos. –¿Va trabajar con el municipio? –No, espero que el municipio tenga su propia política de Estado. Pero el Estado no es el único actor en una sociedad. Ante las acciones o inacciones del municipio, hacen falta ideas, representatividad de otros sectores productivos, industriales y vecinales. Para ayudar desde ese lugar voy a formar un centro de estudios. También para profundizar compromisos sectoriales, crear un modo de participación de colegios profesionales y de otras entidades que estudian, que saben de políticas públicas y que no logran incidir en las decisiones. –¿Analiza algún planteo para poder ocupar la banca de concejala? –De ningún modo. No puedo ser concejala. Yo soy legalista y eso no corresponde. –¿Va a seguir aliada al juecismo? –Asumimos un compromiso ante el electorado y vamos a integrar juntos el bloque en el Concejo, que no es gran bloque porque serán cuatro concejales, dos de cada sector. Vamos a pelear por las cosas que propusimos. Pero eso es todo, cumplir el compromiso asumido, no pienso en otra cosa. Ni pienso en clave partidaria. –¿Sigue pensando en ser intendenta? –No. No lo pensé. Pasé días de mucha angustia, pensé qué hago. Y lo que quiero hacer es aportar desde otro lugar. –¿Cree que Mestre hará una gestión mejor? –Espero que haya aprendido algo, pero no le creo casi nada. No quiero ser pájaro de mal agüero, pero no escucho planes serios y entonces no le creo. Esto de convocar a la oposición y del pluralismo no se lo creo. Creo que en los últimos 30 días hizo algo de lo que debió hacer durante los cuatro años que gobernó. Ojalá que le vaya bien. –Participó de muchas campañas, ¿es imposible hacer política sin marketing? –Cada día la política se parece más a instalar un producto en el mercado. Y eso requiere inversión. Esos fondos son los que definen quién gobierna y la reflexión política debe abocarse a este tema. En la elección municipal los recursos salieron de los Gobiernos o de las empresas que tienen miedo que se les caiga una licitación. La política no puede depender de eso y creo que hace falta una reforma profunda. Hay que reformar la Constitución Provincial y la Carta Orgánica, instrumentar las Paso y fijar un sistema de propaganda equitativo solventado por el Estado. Pero si esto no es un reclamo de la sociedad toda, este cambio no va a suceder, no al menos hasta que no nos pase lo de Tucumán. –Ese acuerdo que usted adjudica a De la Sota y Mestre estará en riesgo si Mestre aspira a la gobernación. –Creo que Mestre ya aspira a la gobernación, y creo que Juan Schiaretti y/o Martín Llaryora van a aspirar a repetir, y eso pondrá en crisis el cuerdo, porque van a ser adversarios. Lo que no se es qué es capaz de construir Mestre sin el paraguas del delasotismo. No se cómo va a hacer para convencer a los intendentes radicales de que se abran del delasotismo, que unan las elecciones municipales y provinciales, y que todos los radicales del interior abandonen ese esquema de negociar los municipios y regalar los legisladores. Mestre tiene que demostrar que puede liderar el radicalismo sin De la Sota.