Mucho más que una disputa por candidaturas
Cada cierre de listas para una interna peronista, siempre es traumático. Hay discusiones, disputas, ganadores y perdedores. El de ayer no fue la excepción.
Cada cierre de listas para una interna peronista, siempre es traumático. Hay discusiones, disputas, ganadores y perdedores. El de ayer no fue la excepción. Aunque haya alumbrado un acuerdo por la fórmula provincial y en la mayoría de los departamentos del interior, la pulseada fue áspera, porque en esta oportunidad está en juego algo mucho más importante que candidaturas: el liderazgo del peronismo cordobés. Con su decisión de postularse como precandidato presidencial y no aceptar ir por su reelección, el gobernador José Manuel de la Sota se aleja del escenario provincial. En el pragmatismo peronista no hay lugar para sillas vacías. Si Juan Schiaretti gana las próximas elecciones provinciales –que aún no tienen fecha–, además de gobernador, también asumirá la conducción del PJ cordobés.Es un hecho inédito en el peronismo local, en los últimos 29 años. Desde el año 1986, cuando derrotó a Raúl Bercovich Rodríguez, el liderazgo partidario de De la Sota no tuvo sombras. El gobernador no se retirará de la política, pero en Córdoba siempre se cumplió una regla de oro del peronismo: quien gobierna, también conduce el partido. Es lo que sucederá si Schiaretti se convierte en gobernador.En este contexto, la ciudad de Córdoba sigue siendo un problema sin resolver para el PJ. Cuando parecía que había un acuerdo para impulsar la candidatura de Esteban Dómina, finalmente Eduardo Barrionuevo decidió presentarse, contrariando el trabajoso acuerdo que habían logrado De la Sota y Schiaretti.De todos modos, el obstáculo para la unidad del PJ Capital no es Barrionuevo. Persisten las diferencias entre delasotistas y schiarettistas. La lista de Dómina estará integrada por ambos sectores, pero esta pulseada quedará resuelta cuando se confirme el liderazgo provincial en el partido.

