Moyano pidió no votar en octubre a los que apoyan la reforma
La oposición sindical optó por diferenciarse de la oposición política con un acto propio a la hora de manifestar ayer su rechazo a la reforma judicial impulsada por el Gobierno, en el espacio común de la carpa blanca instalada frente al Congreso.
Buenos Aires. La oposición sindical optó por diferenciarse de la oposición política con un acto propio a la hora de manifestar ayer su rechazo a la reforma judicial impulsada por el Gobierno, en el espacio común de la carpa blanca instalada frente al Congreso.
Pasado el mediodía, y en el marco del segundo paro de 72 horas contra la reforma en dos semanas, que inició el sindicato de los trabajadores judiciales del moyanista Julio Piumato, alrededor de cinco mil personas, en su mayoría de ese gremio, de camioneros y de estatales, aunque también de organizaciones sociales y de izquierda (movimientos Socialista de los Trabajadores y Territorio y Liberación, entre otros), se concentraron frente a la sede del Legislativo.
Hugo Moyano comparó el debate sobre la reforma judicial con la votación de la ley de flexibilización laboral durante el gobierno de Fernando De la Rúa, conocida como la “ley Banelco”. No ingenua, la comparación, sin embargo, no apuntó a que, como en aquella ley, también en la reforma judicial pudiera haber presuntos sobornos a los diputados.
“Esto me hace acordar a lo que pasó con la Banelco: los senadores la votaron, pero en las siguientes elecciones ninguno de ellos fue reelecto y así recibieron el castigo de la sociedad. Cuando votemos en octubre no nos olvidemos de los que esta vez actuarán en contra de la mayoría del pueblo”, dijo el jefe de la CGT opositora.
Además de hacerlo como tal (reclamó la eliminación del Impuesto a las Ganancias y la universalización de las asignaciones familiares), el camionero lo hizo también como dirigente político (el 7 de mayo lanzará su Partido por la Cultura, la Educación y el Trabajo), decidido a tallar en octubre en alianza con sectores peronistas disidentes: habló de la necesidad de “convivencia política”, siempre se dirigió al “conjunto de la sociedad”, y en su definición opositora, se diferenció, como no lo había hecho, hasta de Néstor Kirchner: sin nombrarlo, dijo que el difunto expresidente “festejó” la privatización de YPF en los ’90 y que cuando se reestatizó el sistema jubilatorio, “se desafilió” de la Afjp en la que estaba. “Yo, en cambio, nunca me fui”, resaltó.
Moyano también anticipó que "vamos a presentarle batalla" al Gobierno, pero "todo en su medida y armoniosamente". Así eludió pronunciarse sobre el anuncio que antes había hecho a los manifestantes el titular de la CTA opositora, Pablo Micheli, de un paro nacional "a corto plazo".Desde el palco, las presencias de Omar Plaini y Facundo Moyano confirmaban la posición contraria a la reforma judicial que habían dado los diputados sindicales al no aportar al cuórum del Frente para la Victoria, del que siguen siendo miembros. "Con una traición es suficiente, pero tres no", bromeó Moyano, en alusión al diputado Héctor Recalde, histórico abogado de la CGT que siguió en el kirchnerismo cuando el camionero pasó a oponerse.
También desde el estrado acompañaron los diputados de origen sindical ceteísta Claudio Lozano y Víctor De Genaro, Fernando “Pino” Solanas (Proyecto Sur), Vilma Ripoll (MST) y Familiares de las Víctimas de Once; uno de estos dijo que la reforma judicial servirá para “encubrir la trilogía siniestra de empresarios, funcionarios y sindicalistas”, que a su juicio causó la trágica muerte de 52 personas.

