Moyano afirmó que habrá una "escalada" en la protesta
Duro cruce con Aníbal Fernández, quien lo comparó con Vandor y lo acusó de traidor. CGT y CTA opositoras quieren juntar un millón de firmas para universalizar las asignaciones familiares.
Buenos Aires. El sindicalismo opositor no descartó ayer una "escalada" en el conflicto con el Gobierno si Cristina Fernández desatiende los reclamos que llevaron al paro del martes, al que el Gobierno insistió en cuestionar ayer en duros términos y como "violento" y "reaccionario". El mandoble más duro contra el sindicalista Hugo Moyano provino del senador y ex jefe de Gabinete, Aníbal Fernández. "No vamos a cambiar (el rumbo del Gobierno) porque a alguien no le gusta o porque el traidor de Moyano haga manifestaciones", dijo, para mencionar luego al sindicalista como "Augusto Timoteo Moyano", en referencia al líder de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) asesinado en 1969, en medio de acusaciones de "traición" por parte de un sector del peronismo.Tal vez sin proponérselo, Fernández tocó una fibra sensible en la actual conducción de la UOM, cuyo titular, Antonio Caló –a su vez secretario General de la CGT alineada con el Gobierno– salió a reivindicar la figura histórica de Vandor. Dijo que su gremio "repudia enérgicamente el exabrupto cometido por el senador Fernández", que causó "enojo y ofensa" en su sindicato.La respuesta de Moyano no se demoró. "La historia y el peronismo nos va a juzgar y va a determinar quién es quién, si yo soy Vandor o si él es el enemigo público número 1 del peronismo y de los trabajadores", sostuvo."Se hace el guapo cuando está en el poder, pero nadie le escuchó decir nada cuando estaba en la dictadura", contraatacó Moyano. "Desde la escapada en el baúl en el coche o decir que se metan la marchita en el culo al peronismo, es capaz de decir cualquier tipo de disparate", agregó.Por otro lado, Moyano, aseguró que antes de fin de año realizará una movilización para presentar ante el Congreso "un millón de firmas" a favor de la universalización de las asignaciones familiares que hoy dejan de recibir los trabajadores que, al compás de la inflación, pasan a cobrar más de 7.000 pesos.La movilización sería parte de "un plan de lucha, una escalada", según el también dirigente de esa CGT, Gerónimo Venegas (Uatre), que empezaría a definirse el martes durante una reunión con la CTA opositora de Pablo Micheli y la CGT Azul y Blanca de Luis Barrionuevo, los otros convocantes del paro del martes.La decisión de redoblar la apuesta siguió a la reacción de la presidenta Cristina Fernández de desconocer el carácter de paro de la medida, reprobarla por ser "un apriete y una amenaza", y reafirmar que no habrá cambios inmediatos sobre los reclamos sindicales: "A mí no me corre nadie y menos con amenazas", dijo anteayer Cristina Fernández.Moyano lanzó incluso un desafío a la Presidenta: "Con su soberbia, de ninguna manera querrá negociar con nosotros. Pero que dé respuesta a los reclamos a (Antonio) Caló", dijo, en alusión al jefe de la CGT oficialista, "y yo lo aplaudo". La CGT cercana al Gobierno tiene previsto evaluar en las próximas horas los pasos a seguir, después que algunos de sus dirigentes, consideraron "importante" el paro y deslizaran la necesidad de respuestas desde la Rosada.También reapareció el ministro de Trabajo, Carlos Tomado, que guardó en los días previos un sugestivo silencio. Dijo que el paro buscó "el posicionamiento en el espacio opositor a partir de la confrontación".La mayor dureza provino de su par de Planificación, Julio De Vido. "No es legítima la violencia contra el pueblo y a favor de los monopolios y los intereses concentrados", dijo y lamentó que la convocatoria haya sido "reaccionaria". Sostuvo además que las disidencias de Moyano comienzan "cuando el Gobierno profundiza el proceso transformador".
Rucci repudió
"Lamentable". La diputada Claudia Rucci, hija del sindicalista José Rucci, también asesinado, como Vandor, calificó como "lamentables" y "una amenaza a todo el movimiento obrero" las declaraciones de Aníbal Fernández. "Aníbal Fernández está haciendo una reivindicación de asesinatos de los peores años de la Argentina", sostuvo.
Rossi y el paro político
Para el jefe de los diputados K, Agustín Rossi, el paro fue “netamente político” y “no tuvo acatamiento importante”. Dijo que los convocantes siempre estuvieron en la oposición, salvo Moyano, “que se cambió de vereda”.
Opiniones en Córdoba
Luis Juez (foto). Senador nacional. "Este Gobierno contribuyó fuertemente a generar las condiciones del nivel de protesta. Hay un tema que me llama poderosamente la atención, el 90 por ciento de la gente que protestó hace un año estaba con el Gobierno. La Presidenta se deberá plantear con mucha seriedad qué hizo para que todos esos que antes estaban con ella, ahora estén en la calle reclamándole".
María Teresa Romero. Dirigente de ATE-Córdoba. "Nosotros necesitamos que el Gobierno escuche a los que no piensan igual que ellos y no que sólo se siente con los aduladores, porque de eso no se saca absolutamente nada. Nosotros necesitamos que cambien el rumbo. Nosotros decimos que este fue un paro muy político, desde los trabajadores, y desde nuestra política gremial exigimos un cambio de rumbo en las políticas que afectan al trabajador".
Carmen Nebreda (foto). Diputada nacional. "Es un planteo político más que un planteo de orden gremial reivindicativo. El paro general es la máxima herramienta que tenemos los trabajadores para hacernos escuchar y sentir y realmente el tema que caracterizó la marcha es el Impuesto a las Ganancias y afecta fundamentalmente al 20 por ciento de los trabajadores, no a la totalidad".
Oscar Aguad. Diputado nacional. "Este Gobierno ha dividido todo lo que ha tocado. Ha divido los partidos políticos, ha cooptado a dirigentes de la oposición, ahora divide al sindicalismo. Estamos frente a un Gobierno que quiere cambiar el sistema político en la Argentina, quiere suplantar la República, que es la división de poderes, por un sistema donde el Poder Ejecutivo tenga un contacto directo con la sociedad, ese el populismo".
Juan Monserrat. Secretario General de UEPC. "Lo que queda cristalizado es la división que hay y la imposibilidad en este tiempo político de generar una unidad de representación del movimiento obrero en su conjunto, cuando todos tenemos las mismas motivaciones".José Pihen. Secretario general del SEP. "Me parece que fue un paro importante más allá de los detalles de si hubo más presión o menos presión, pero sin dudas fue un paro importante. Acá hay una cuestión que nadie discute, la reivindicación contra el Impuesto a las Ganancias y las asignaciones familiares".

