Mientras la cancha se embarra, los fugados no aparecen
La Justicia federal comenzó a investigar si los narcos facilitaron el escape. Mientras, ayer allanaron una quinta en Chascomús y demoraron a un taxista en Misiones.
Buenos Aires. Mientras dos fiscales federales comenzaron a investigar, la fuga de los tres condenados por el triple crimen de General Rodríguez sigue arrojando distintos capítulos. Hasta anoche, ninguno que haga prever la detención inmediata de los hermanos Lanatta y de Víctor Schillaci. Ayer a la tarde, fue demorado un comerciante de Chascomús, sospechado de alojar a los delincuentes en su quinta el 31 de diciembre pasado, cuando supuestamente –no está comprobado que fueron ellos– se tirotearon con policías que intentaron un control.Previamente, fue demorado un taxista en Misiones, ante la sospecha que ayudó a los prófugos a pasar la frontera con Paraguay.En medio de esa cancha tan embarrada como compleja, reapareció en escena la posibilidad de que el exgerenciador de Talleres, Carlos Ahumada, haya tenido algún tipo de vinculación con la fuga.Martín Lanatta había señalado que Ahumada había sido nexo económico entre él y el exjefe de Gabinete, Aníbal Fernández.Mientras tanto, la Justicia Federal investiga a partir de tres denuncias telefónicas anónimas a la Policía Federal, si el narcotráfico facilitó la fuga de Una de las llamadas anónimas fue recibida el lunes en la División Antidrogas de la Policía Federal, mientras que las otras dos fueron recibidas en la Comisaría 22 y en la 43 de la ciudad de Buenos Aires. En ese marco, la investigación de estos llamados recayó en el juez federal Sergio Torres, con intervención del fiscal Jorge Di Lello. Es que ese juzgado se encontraba evaluando el inicio de una instrucción a partir de una denuncia presentada el fin de semana por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich. En esa denuncia, consignaron fuentes judiciales, el jefe de Gabinete de Asesores del Ministerio de Seguridad, Pablo Noceti, daba cuenta de la posible vinculación de organizaciones de narcotráfico en la protección de los tres fugados hace 10 días de la cárcel de General Alvear. Luego se sumaron en las últimas horas las denuncias por los tres llamados anónimos recibidos en dependencias de la Policía Federal que, junto a la denuncia presentada desde el Ministerio de Seguridad, perfilaban esta tarde al inicio de una instrucción en la Justicia Federal.
Una voz en el teléfono
De la investigación iniciada a partir de estos llamados participa también la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), encabezada por el fiscal Diego Iglesias.
De acuerdo con lo consignado por las fuentes, en esos llamados se habría brindado información acerca de personas que podrían estar dándoles protección a los hermanos Christian (44) y Martín (42) Lanatta y a Víctor Schillaci (35).
También, habrían aportado datos en relación a posibles lugares por los que habrían pasado los prófugos, como así también del vehículo a bordo del cual se habrían fugado de la cárcel.
Paralelamente, el juez Torres se encontraba también a la espera de los resultados de las pericias que ordenó realizar a sábanas que fueron encontradas en la vivienda de la mujer detenida por tenencia de droga en el marco de los allanamientos realizados ayer en la Villa 15 (Ciudad Oculta) en la búsqueda de los fugados.
Mientras tanto, la mujer, identificada como Laura Barboza (47), continuaba detenida a disposición del juzgado a cargo de Torres, quien la indagará supuestamente hoy.

