Mestristas y juecistas cruzan sospechas y denuncias mutuas
Mestre reiteró su convicción de que hay sabotaje contra servicios públicos y anuncia que irá a la Justicia. Ediles que responden a la dupla Juez-Riutort le exigen que cese la publicidad oficial.
Acusaciones de un lado y del otro, para posicionarse y levantar la temperatura en la campaña municipal de Córdoba. Eso fue lo que ocurrió en las última horas, con denuncias cruzadas del intendente Ramón Mestre, como cara visible del oficialismo, y por otro lado los concejales riutortistas, ahora unidos al también edil Daniel Juez, para intentar acorralar a Mestre con un reclamo de parte del binomio Luis Juez-Olga Riutort, por presunto abuso en el uso de la publicidad oficial.El actual intendente, que va en busca de la reelección, movió sus fichas con advertencias sobre una supuesta campaña de sabotaje que se estaría perpetrando, a su criterio, con daños de distinto calibre sobre bienes y servicios públicos de la ciudad.Concretamente, habló de "actos de vandalismo" e identificó que detrás de los mismos habría "sin lugar a dudas, alguna animosidad", aunque no identificó de manera directa sectores políticos que pudieran estar involucrados.Ya la semana pasada había plantado una mirada similar cuando se produjo el paro de los choferes de la empresa de transporte urbano Autobuses Santa Fe. En esa ocasión salió a recordar que él mismo había anticipado que íbamos a tener una campaña electoral bastante agitada. Ayer, la nueva advertencia giró en torno de funcionamiento de los servicios de cloacas y alumbrado público.Mestre instruyó al subasesor letrado, Alfredo Sapp, para que radique una denuncia penal ante la Justicia.Pretende que se investiguen reiterados hechos vandálicos sobre el patrimonio. Sapp cumplirá esa diligencia hoy y anticipó que como prueba aportará fotografías y las respectivas actas de constatación.El secretario de Infraestructura, Héctor Di Forte, fue el encargado de darle sustento técnico a la denuncia mestrista. Dijo que en la última semana hubo sugestivas roturas en 19 tableros de alumbrado y también obstrucción deliberada de redes cloacales, utilizando escombros, restos de asfalto, cubiertas y hasta colchones."Ese material no puede venir en las cañerías. Evidentemente, alguien lo tira ahí", aclaró.El funcionario se esmeró en desligar por completo a los empleados municipales en esta cuestión. "Están colaborando mucho", remarcó.En el caso del alumbrado, graficó que cada tablero comanda entre 30 y 40 luminarias, y que hay casos en que se destruyeron cuatro tableros sobre un total de ocho existentes, lo que dejó a oscuras a medio barrio. Contragolpe Por su lado, un sector de la oposición eligió embestir contra Mestre exigiendo el cese del uso indebido de publicidad oficial. La demanda unió al bloque Eva Duarte (riutortismo) y a Daniel Juez, todo ellos referentes legislativos de la fórmula Juez-Riutort. Esos ediles se quejaron por nota de que los avisos publicitarios de la gestión municipal "contienen explícita y expresamente elementos que promocionan la captación del sufragio" a favor de Mestre, "lo que resulta cuanto menos, obsceno y abusivo, sin perjuicio de ser una burla a todos los vecinos que con enorme sacrificio pagan puntualmente los tributos municipales".En el mismo sentido, consideraron que se trata de "una clara violación a la ética que debe observar todo funcionario", y exigieron al intendente que "cese en las conductas abusivas".
Denuncia reiterada y sin consecuencias
Germán Kammerath. Realizó sucesivas denuncias públicas y judiciales por sabotajes, todas direccionadas al gremio de los empleados municipales (Suoem), con el que mantuvo un conflicto que se extendió durante buena parte de la gestión. En muchos casos, aportó pruebas a la Justicia, ya que entre los hechos denunciados hubo episodios tales como toda la flota de camiones de higiene urbana con sus gomas pinchadas, bolsas de cemento obstruyendo las cloacas, tableros del alumbrado público violentados por manos expertas que dejan a barrios enteros a oscuras y partidas de medicamentos y de leche en polvo que se dejaban vencer en los dispensarios, en medio de los conflictos gremiales.
Daniel Giacomino. También pidió la intervención judicial a mediados de 2009, cuando su gestión tuvo un fuerte enfrentamiento con el Suoem. En esa ocasión, denunció sabotajes en los servicios municipales y también daño al patrimonio municipal, ya que en medio de las protestas se rompieron decenas de vidrios del Palacio 6 de Julio.
Ramón Mestre. En febrero pasado, realizó una presentación penal por sabotaje a la red de alumbrado público, dado que obras recién reparadas sufrían severos daños en zonas críticas por la inseguridad. Ayer volvió a denunciar sabotaje, aunque por primera vez, con connotaciones políticas.

