Más política que economía en la visita de Temer a Macri
No hubo definiciones para mejorar el comercio o negociar con otros países. Los dos remarcaron coincidencias, en un marco en el cual el brasileño necesita reforzar su imagen.
Buenos Aires. Ciertamente, las coincidencias fueron muchísimas más que las diferencias, apenas una registró la prensa entre los presidentes Mauricio Macri y Michel Temer, en la visita que hizo ayer por algunas horas el brasileño y con la que los mayores socios del Mercosur inauguraron otra etapa bilateral, con la pretensión de proyectarla al conjunto del bloque subregional. La expectativa estaba concentrada en los posibles acuerdos por firmar para facilitar y aumentar el comercio bilateral, con un Brasil que da señales de salir de una recesión que llevó a una caída de 10 por ciento de su producto bruto interno (PBI), que condujo a la Argentina en 2015 a exportarle apenas 18 por ciento del total de las ventas exteriores ("una caída histórica", dijo a este diario el ministro de Producción, Francisco Cabrera) y que, insiste en decirlo el Gobierno, necesita de la reactivación brasileña para poder apalancar la propia.En ese sentido comercial se orientó una de las dos declaraciones conjuntas firmadas en Olivos, donde Macri, con más de la mitad de su gabinete, recibió a Temer con un quinteto de ministros y autoridades del Senado, presencia que el propio jefe del Planalto se ocupó de destacar, como una señal de que no cabe ser discutida su legitimidad política como presidente después del desplazamiento de Dilma Rousseff.Esa declaración que firmaron Cabrera y su par, Marcio Pereira, compromete a ambos gobiernos a avanzar en la eliminación de barreras paraarancelarias en el comercio bilateral a partir de acuerdos entre organismos técnicos como Senasa, Inti, Impi, Anmat y sus similares brasileñas. "Se trata de poder comerciar razonablemente, sin trabas", dijo el argentino, sentado en la flamante sala de prensa de Olivos, mientras los presidentes y sus comitivas se encaminaban a almorzar un asado con ensalada y malbec. También se firmó una declaración conjunta para "simplificar los procedimientos de comercio exterior para las Pyme", según el título del documento.La otra declaración que se firmó ayer fue entre los cancilleres Susana Malcorra y el veteranísimo José Serra, con el altisonante título de "Programa Ejecutivo Cultural 2016-2018". Como si se hubiera tratado de disimular que no hubo acuerdos mayores porque Temer llegó con demora a Buenos Aires, en la minigira que anoche lo tendría cenando en Asunción con su par paraguayo Horacio Cartes. A la tarde siguieron conversaciones ministeriales, en procura de acuerdos como el que podría alcanzarse por la compra de aviones para la Fuerza Aérea.Por lo demás, la visita tuvo el peso político específico de un Temer que llegó a la presidencia de modo legal y con una débil legitimidad. Y que quedó aún más expuesta con los resultados electorales del domingo en Brasil, donde su PMDB tuvo un fuerte revés (aunque no tanto como el PT de Lula), que los periodistas brasileños se encargaron de marcarle con las dos preguntas que les correspondieron hacerle ayer.Temer eligió Argentina para su primera visita al exterior desde que es presidente, en un mensaje de coincidencias político-ideológicas con Macri. Aunque ya habían coincidido en las cumbres del G-20 en China y de la Asamblea General de la ONU. También buscan fortalecer un eje Buenos Aires-Brasilia en su condición de mayores países del Mercosur.Así, Macri y Temer sólo tuvieron una única diferencia respecto de sus políticas de integración y proyección comercial a partir de acuerdos de libre comercio. Coincidieron ambos en "fortalecer el Mercosur", pero Macri dijo que hay que tener "cuidado" con los acuerdos de libre comercio bilaterales. Es que Brasil coincide en negociar en bloque con otras zonas de libre comercio, pero a la vez quiere que se permita que cada Estado pueda firmar acuerdos por separado si no se lo alcanza en conjunto. Todo en función de la negociación ahora en marcha con la Unión Europea y con la que pueda venir con el Área Pacífico.Temer había dicho poco antes que ambos países pueden "trabajar en conjunto no sólo para fortalecer el Mercosur", sino para "flexibilizar un poco las reglas" del bloque regional.No obstante esa diferencia, los sucesores de Cristina Fernández y de Rousseff exhibieron alta sintonía política para conducir un "cambio de época". Además de defender "cada puesto de trabajo", coincidieron en su "preocupación" por la situación de Venezuela y convocaron al gobierno de Nicolás Maduro a "cumplir los requisitos necesarios" antes del 1° de diciembre para seguir en el Mercosur.También coincidieron en que se puede hallar una solución al histórico conflicto interno en Colombia pese al plebiscito que el domingo rechazó por mínima diferencia el acuerdo de paz del Gobierno con las Farc.
Fuerza Aérea
Contra las versiones previas, no hubo acuerdo alguno ayer para la eventual compra de 24 aviones Tucano, fabricados por Embraer para la Fuerza Aérea Argentina. El ministro de Defensa, Julio Martínez, escuchó a su par brasileño, Raúl Jungman. Pero no hay definición alguna.

