Más acusaciones cruzadas por la fractura de la CGT
Los moyanistas dicen que el Gobierno "opera" en vez de mediar. Lanzan confederación de sindicatos industriales.
Buenos Aires. Después del fracaso de la audiencia de mediación que organizó el Ministerio de Trabajo y ante la previsible fractura de la CGT, los sectores sindicales enfrentados y el Gobierno nacional centran su preocupación en no aparecer como los responsables políticos de semejante desenlace. El judicial y moyanista Julio Piumato ratificó que el jueves próximo se hará en el estadio de Ferro el Congreso para elegir a las nuevas autoridades de la CGT y acusó al Gobierno de "operar" sobre las organizaciones sindicales para "frustrar" la elección.Mientras que el lucifuercista Oscar Lescano, del grupo de "los gordos", anticipó que la fractura de la central "ya está, no tiene retorno". También dijo que el sector antimoyanista que también integran "independientes" y ex aliados de Hugo Moyano se reunirán el martes próximo para convocar a "un congreso paralelo" y recurrir a la Justicia para impugnar el convocado para el jueves por el camionero.Los cruces se produjeron después del fracaso de la audiencia de mediación que organizó Trabajo.Después de una reunión de los seguidores de Moyano en el Consejo Directivo de la CGT, Piumato buscó deslindar responsabilidad política del sector en la previsible fractura. "Los que rompen deberán dar explicaciones a los trabajadores", dijo, y argumentó que "uno no se puede unir con quien no quiere unirse".Piumato criticó la audiencia convocada por Trabajo porque "no fue una mediación ya que el mediador habría propuesto una salida al problema", y después de volver a convocar a los antimoyanistas a participar del Congreso, subrayó: ""Hasta último momento hay tiempo para seguir hablando".Pero el "gordo" Lescano dijo que no hay vuelta atrás en la decisión de los antimoyanistas de impugnar el Congreso y culpó a Moyano de la ruptura. Además informó que el martes se reunirá el sector convocados por el secretario adjunto de la UOM, Juan Belén, para decidir la fecha de un congreso "paralelo".El Gobierno dio además otra señal de apoyo al sector antimoyanista. Durante un acto de la flamante Confederación de Sindicatos Industriales, en su mayoría integrantes de los "independientes", la ministra de Industria, Débora Giorgi, dijo que ese agrupamiento tendrá su apoyo y el del gabinete nacional.

