Temas del día:

Martínez de Hoz volvió a una clínica

El ex ministro de Economía de la dictadura había sido trasladado el jueves a un penal de Ezeiza. Pero volvió al nosocomio por su delicado estado de salud.

22 de mayo de 2010 a las 08:40 a. m.
Agencia DyN
Martínez de Hoz volvió a una clínica

La Justicia aceptó que el ex ministro de Economía de la dictadura, José Alfredo Martínez de Hoz, fuera trasladado a una clínica para recuperarse de una intervención quirúrgica.

Martínez de Hoz se encontraba en el penal de Ezeiza, por orden del juez federal Norberto Oyarbide, y anoche fue llevado al sanatorio Los Arcos, en el barrio porteño de Palermo.

Un juez aceptó un recurso presentado por los familiares, quienes argumentaron que, debido su delicado estado, debe ser atendido en otro lugar.

Los hijos del otrora poderoso ministro de la última dictadura habían firmado una solicitada donde aseguraron que su padre es un "trofeo del Gobierno para la celebración del "Bicentenario".

En ese sentido, criticaron al juez Norberto Oyarbide, quien ordenó el traslado del ex funcionario a una cárcel común luego de haber rechazado el pedido de arresto domiciliario presentado por la defensa a raíz de su estado de salud, al opinar que el magistrado sigue "los designios del Poder Ejecutivo".

Críticas. "El juez federal Oyarbide ordenó el traslado de nuestro padre a un establecimiento carcelario no obstante estar reponiéndose de una intervención quirúrgica realizada hace dos días", se quejaron en una solicitada publicada hoy por diarios de tirada nacional los hijos de Martínez de Hoz: Elvira, Marcos y José.

Además, expresaron que su padre, de 84 años, "se encuentra inmovilizado: no puede pararse ni valerse por sus propios medios".

Luego, volvieron a fustigar al magistrado al decir que "Oyarbide no solo niega la asistencia médica que necesita, sino además el arresto domiciliario que le corresponde legalmente por el solo hecho de ser mayor de 70 años".

Según exámenes del Cuerpo Médico Forense, Martínez de Hoz no tiene un impedimento de salud que le impida estar alojado en una cárcel común como la de Ezeiza, que cuenta con un hospital donde es posible la internación de los presos.