Malabares para cerrar las cuentas
La inactividad durante un mes y medio pegó de lleno en la caja municipal. Todavía no hay números finos, pero anticipan que el bajón en la recaudación es muy fuerte.
La inactividad durante un mes y medio pegó de lleno en la caja municipal. Todavía no hay números finos, pero anticipan que el bajón en la recaudación es muy fuerte. Si habitualmente noviembre y diciembre son meses muy complicados para la Municipalidad en términos económicos, por la conjunción de obligaciones extra (acumular fondos para el pago de medio aguinaldo y vacaciones) y bajos ingresos, este cierre de año lo será más aún.La advertencia de Ramón Mestre semanas atrás, respecto de que los paros del Suoem impedían recaudar y que estaba "en riesgo" el cumplimiento de las obligaciones salariales, tuvo ratificación plena."No dispongo todavía de números finos, pero sí tengo claro que el impacto del conflicto en la recaudación ha sido muy fuerte", graficó la subsecretaria de Ingresos Públicos, Mónica Ferla.Indicó que hasta el 23 de noviembre, hubo asambleas por turnos, pero que de allí en adelante, la atención el público en las áreas tributarias "fue nula". "Pagaron sólo los contribuyentes que tenían cedulones domiciliarios o que pudieron obtener comprobantes por la Web. Pero todo lo que dependía de ventanilla, ni se movió", agregó.Mestre no ha dado definiciones sobre cómo afrontará ese vacío de caja. En algún momento se especuló con que podría gestionar algún anticipo financiero de la Provincia, pero oficialmente todavía no hay nada.Mientras, en el Ejecutivo esperan ansiosos el anticipo tributario que depositarán el 5 de enero los grandes contribuyentes.

