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Macri se metió de lleno en la campaña electoral bonaerense

“Cada día hay un pibe más que está preso”, dijo Bullrich, al elogiar la gestión de Vidal. Cristina Fernández siguió con su campaña de incógnito para no cruzarse con la prensa.

09 de agosto de 2017 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Macri se metió de lleno en la campaña electoral bonaerense
En Azul. Macri y María Eugenia Vidal respaldaron a sus candidatos. (Télam)

Buenos Aires. "Si seguimos por este camino, en menos de lo que pensamos, tal vez en 10 años, la Argentina va a ser un país fuerte, sólido; la pobreza va a verse reducida fuertemente, y la 'pobreza cero' va a estar más cerca". Mauricio Macri realizó ayer su aporte a la campaña bonaerense, y se trasladó casi 300 kilómetros para visitar Azul, ciudad de 65 mil habitantes en el centro provincial.

El Presidente se sumó a los precandidatos de Cambiemos Esteban Bullrich y Graciela Ocaña, entre otros. El macrismo apuesta a compensar con votos del interior los buenos números que las encuestas le dan a Cristina Fernández en el conurbano.

Macri visitó un frigorífico y fue orador en un acto donde dejó frases dirigidas al kirchnerismo. “No somos lo mismo que ellos, ni siquiera somos parecidos a los que gobernaron antes”, dijo.

Tras acusar a los gobiernos que lo precedieron de “decir pavadas como, por ejemplo, que teníamos menos pobreza que en Alemania”, Macri apoyó a los precandidatos. “Fue el mejor ministro de Educación que tuvo la Ciudad”, dijo de Esteban Bullrich. No se trató de un espaldarazo de ocasión: aún continuaban frescas las críticas a Bullrich por elogiar la gestión provincial sobre la base de que “cada día hay un metro más de asfalto, un pibe más que está preso…”. Hernán Iglesias Illia, secretario de Comunicación, relativizó la metida de pata: “Para mí, eh, para mí, es medio gil sobredimensionar los furcios en política. Entiendo que ahora mismo tengo poca credibilidad para decirlo”.

En tanto, Cristina Fernández visitó el Club Independiente de Merlo, en el conurbano. Fue otro acto intimista y sin aviso a la prensa (hasta ahora la expresidenta no ha dado entrevistas a periodistas que no sean estrictos partidarios suyos). “Estamos en un momento difícil, ciudadanos y ciudadanas, que va más allá de los partidos; la boleta de luz les viene a todos. Estamos en tiempos de retroceso; temas como el trabajo y la comida son un problema cuando antes no lo eran, pese a que teníamos muchos otros problemas”, dijo Cristina Fernández.

Ayer, su partido avisó que su búnker electoral estará en la cancha de Sarandí (Avellaneda).

En paralelo, el bloque de diputados del Frente para la Victoria alertó sobre “la transparencia de la carga de datos” en el escrutinio provisorio de las Paso. El fantasma del fraude empezó a agitarse. La crítica principal aludió a la “contratación directa” de la empresa Indra para “el servicio de escrutinio provisorio”. Indra comenzó a hacer ese trabajo hace más de 10 años, contratada por los gobiernos K. “Pero se adjudicaba el servicio mediante licitación”, justificaron. El diputado Rodolfo Tailhade apuntó que el director de Indra es Ricardo Viaggio, alguna vez ejecutivo de Grupo Macri.

Sergio Massa, precandidato al senado por 1País, dirigió su discurso al electorado peronista: “Ojalá que esos compañeros de corazón peronista y que no quieren volver al pasado y que están asqueados con lo que pasa sientan que los podemos representar”.

Florencio Randazzo, precandidato por el PJ, visitó una fábrica de muebles en San Fernando. Optó por criticar al oficialismo: “Lamentablemente, la caída del consumo y las importaciones desde Brasil y China están destruyendo su trabajo”, dijo.