Macri se lanzó en la Capital y convocó a conformar un frente antikirchnerista
El jefe de Gobierno porteño irá por la reelección. No anunció quién será su compañero de fórmula. Dijo que el PRO es un instrumento de la unidad nacional.
Buenos Aires. Desde un club de un barrio de clase media (Villa Pueyrredón) dijo irónicamente que le había pedido prestado el modesto escenario a su "amigo Bono" (cuyo show en La Plata derrochó la más alta tecnología) y que al final cantaría con el millar de jóvenes del PRO presentes una canción de U2. Pero luego de anunciar que "después de mucho reflexionar estoy convencido de que el mejor lugar desde donde puedo hacer un aporte para una Argentina distinta es la Ciudad de Buenos Aires" y que buscará su reelección como jefe de Gobierno, Mauricio Macri bailó un tema de Gilda con su flamante esposa, la diseñadora Juliana Awada, madre de un bebé en camino. Macri evitó explicar por qué desistió de la carrera presidencial. Prefirió ahondar en un llamado al resto de la oposición para construir un frente amplio que pueda derrotar al kirchnerismo, pero ya sin él como candidato. Por eso habló de unidad nacional, de diálogo sereno entre todos y de "no dejarnos llevar por los que predican la cultura del enfrentamiento". Fue allí que lanzó la frase más aplaudida por un auditorio de jóvenes y dirigentes del PRO (estaba todo el gabinete y legisladores): "Quiero ser un instrumento concreto al servicio de la unidad nacional". Macri pidió hace un mes un diálogo entre todos los opositores para firmar un acuerdo de políticas de Estado y terminar desarrollando un frente que decantara en una candidatura única para enfrentar a Cristina Fernández de Kirchner. Pero salvo Eduardo Duhalde, Ernesto Sanz y Julio Cobos, sus pares de la oposición le dieron la espalda. Ayer, confirmando que intentará retener el Gobierno porteño, volvió a hacer un llamado a la oposición. "A aquellos que quieran un futuro mejor para nuestro país que se sumen a la búsqueda de las coincidencias", sostuvo. También agregó que el PRO presentará una fórmula nacional -no dio nombres ni pistas- aunque dejó abierta la posibilidad para tejer los acuerdos políticos necesarios para nutrir una alianza. El discurso de Macri duró sólo 15 minutos y se retiró fugazmente. Con la prensa hablaron sus posibles compañeros de fórmula, los ministros María Eugenia Vidal (Desarrollo Social), Diego Santilli (Espacio Urbano) y Hernán Lombardi (Cultura). Pero fue el jefe de gabinete y ex candidato a la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, quien dio apenas un poco más de información. "Nuestro límite es el kirchnerismo, con los demás vamos a hablar con todos", aclaró.

