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Los K postergan los planes electorales hasta abril

En la Casa Rosada afirman que hoy la prioridad es la gestión. Después del verano se resolverá si la Presidenta va a ir por su reelección. Afinan relación con el PJ cordobés.

05 de noviembre de 2010 a las 12:01 a. m.
Los K postergan los planes electorales hasta abril

Buenos Aires. Gobernar, gobernar, gobernar es la consigna del kirchnerismo, después de la reaparición pública de la presidenta Cristina Fernández, tras la desaparición física del líder natural del oficialismo, el ex presidente Néstor Kirchner. Según fuentes de la Casa Rosada, hasta marzo o abril no habrá oficialización de una eventual candidatura de Cristina. La estrategia es esperar hasta después del verano para evaluar la adhesión a la Presidente para decidir su futuro. Hasta entonces están postergados todos los acuerdos y movidas electorales, incluidas las que hicieron en Córdoba, con la visita presidencial del martes pasado. En Córdoba, la sorpresa fue la presencia de José Manuel de la Sota. La pregunta que se impuso fue: ¿buscó De la Sota que lo invitaran, o lo buscaron para invitarlo".La respuesta tiene más que ver con el primer enunciado de la pregunta, según se desprende de las versiones de dos fuentes consultadas por este diario, una cercana a la Secretaría General de la Presidencia de la Nación y la otra al ex gobernador.La noche del lunes, De la Sota dijo a periodistas que no estaría al día siguiente en el acto aniversario de la Renault porque no había sido invitado. La conjetura fue que el Gobierno nacional se había sentido molesto con él por su reaparición mediática en torno a la muerte de Kirchner, incluida su presencia en el funeral de la Casa Rosada, el jueves, después de haber sido fuertemente crítico de los gobiernos kirchneristas.Nada más alejado de la realidad. Reconocen que, pese a su oposición, De la Sota tenía reuniones con Kirchner en Olivos, las últimas de las cuales giraron alrededor del eventual apoyo del kirchnerismo a su candidatura a gobernador en 2011.Después de su declaración la noche del lunes, a las 7:45 del martes De la Sota tomó un vuelo a Buenos Aires para viajar luego a San Pablo. Pero durante su escala porteña, un hombre de su confianza se comunicó con el principal colaborador del secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, con la pregunta de por qué no se lo invitaba al acto. Parrilli hizo la consulta con el secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, y éste con la Presidenta, que dio su aprobación.Desde la Secretaría General de la Presidencia, una fuente dijo a este diario a propósito de De la Sota: "Todos vienen solos". Ningún dirigente, de hecho, quiere quedar como un oportunista político que aprovecha la muerte de Kirchner.Por el contrario, buscan estar junto a la Presidenta, que "ha levantado su imagen de gobierno", dicen.Así, De la Sota llegó a Córdoba en el segundo avión de la comitiva presidencial. La Presidenta había dado su consentimiento, pese a hacerse la sorprendida cuando, ya en el acto en la Renault, comentó: "¿Ah, está José?".La presencia de De la Sota se explica en la Rosada. Garantizar la gobernabilidad es la prioridad. Y en función de ese objetivo, hacer gestos y señales de contención hacia el PJ, aun cuando la "pejotización" no sea preferencia de Cristina. Por ahora sólo afinan la relación con el peronismo cordobés.