Los K cordobeses, en su laberinto
Desde la época en que las riendas de la construcción política estaba en manos de Néstor Kirchner, Córdoba siempre fue un distrito esquivo para el kirchnerismo. Julián Cañas.
Desde la época en que las riendas de la construcción política estaba en manos de Néstor Kirchner, Córdoba siempre fue un distrito esquivo para el kirchnerismo. Con la desaparición física del ex presidente, esta realidad política no se modificó. La elección nacional del año pasado, cuando el kirchnerismo ganó por primera vez en la provincia, parece un espejismo lejano. Entonces, se dieron algunas circunstancias particulares, que no se repetirán en los comicios legislativos del año próximo: Cristina Fernández generó una fuerte tracción de votos al encabezar la boleta del Frente para la Victoria como candidata presidencial. Además, el PJ cordobés decidió retirar la lista, luego del triunfo provincial.Aunque falta mucho para las urnas del año próximo, el kirchnerismo local se encuentra atravesado hoy por dos posiciones: los sectores de centroizquierda impulsan que el Frente para la Victoria vaya con lista propia. Los K con origen peronista son partidarios de buscar un acuerdo con el delasotismo.Si bien la estrategia electoral para Córdoba (como en todas las provincias) se resolverá en la Casa Rosada, los dirigentes cristinistas locales admiten que esa decisión tendrá que ver con el escenario político que haya en el momento de armar la lista. Si el delasotismo mantiene su fortaleza actual dentro del PJ provincial, a los K les será difícil enfrentarlo en las urnas.Por ahora, el dato más optimista para el kirchnerismo es que han encontrado en la rectora de la Universidad Nacional de Córdoba, Carolina Scotto, una potencial candidata atractiva para ofrecer al electorado. El problema es que el círculo más cercano a la rectora no es partidario de acordar con el gobernador De la Sota. Mientras, los K peronistas –con bajo perfil– buscan construir puentes entre la Rosada y el gobernador. "El problema es que los cordobeses le creen a De la Sota cuando dice que la Nación le retacea recursos. Hay que tener una estrategia para contrarrestar esta situación. Me parece que habría que enviar los fondos que corresponden y poner en evidencia la mala administración delasotista", afirmó un cristinista puro, quien admitió que su espacio político se encuentra en un laberinto, sin una salida concreta.

