¿Lorenzino creerá que su Ministerio cobra los impuestos en Venus?
El ministro parece que viviera en Venus. O, en todo caso, parece creer que ahí recauda sus impuestos la Nación. Adrián Simioni.
El ministro de Economía de la Nación, Hernán Lorenzino, y el presidente de la Anses, Diego Bossio, se explayaron ayer dando sus argumentos en el pleito con Córdoba. El que más llama la atención es Lorenzino. El ministro parece que viviera en Venus. O, en todo caso, parece creer que ahí recauda sus impuestos la Nación. El eje de su razonamiento es que la Nación le "da mucho" a Córdoba como para que, encima, la Provincia le pida recursos previsionales. Lorenzino listó como si fueran obsequios de la Nación las transferencias de coparticipación, las jubilaciones nacionales que aquí paga la Anses o el gasto directo que aquí hace el Gobierno nacional. Es absurdo. Porque resulta que cada una de esas erogaciones nacionales tiene como contrapartida otras cosas que la Nación cobra en Córdoba, no en Venus. En efecto: Acá la Nación cobra los impuestos (IVA, Ganancias) que luego retransfiere a las provincias como coparticipación. Es más, en Córdoba cobra mucho más que en otras provincias, por el peso de las retenciones al agro. Acá cobra los aportes previsionales que hacemos más de medio millón de trabajadores privados (la cifra ha sido corregida respecto de la versión inicial de esta nota a partir de señalamientos de los lectores) y las empresas que los emplean, con los que luego se pagan las jubilaciones nacionales. Parece que tuviéramos que agradecerle. Acá la Nación paga salarios de empleados públicos nacionales (universidades, fuerzas armadas, etc.) como lo hace en cualquier otro lado del país, sólo que en muy inferior medida y en modo que no se corresponde con los masivos recursos fiscales que drenan de la economía cordobesa hacia la Nación. Lorenzino cobra en Córdoba muchísimo más de lo que gasta en ella. Sin duda. El colmo es enrostrar el plan de refinanciamiento de deudas de las provincias con la Nación. Eso fue una concesión que por única vez hizo la Nación no sólo a Córdoba sino al conjunto de provincias (excepto Santa Fe y San Luis, castigadas por haber estado bien administradas y no haberse endeudado) a cambio de un botín jugoso: el derecho de la Nación a tomar por asalto al Banco Central y usar los dólares de todos para pagar la deuda del Estado nacional. Por un refinanciamiento, la Nación se quedó con la impresora que, el año pasado, por ejemplo, le permitió cubrir su déficit fiscal de más de 30 mil millones.La mezcla de peras y manzanas de Lorenzino no resiste ni dos preguntas. Será por eso que en la conferencia de prensa no dejaron preguntar más que a periodistas de la agencia estatal Télam y de dos o tres medios cercanos al Gobierno. Bossio: somos argentinos. Bossio estuvo bastante mejor, pero si se va al fondo de su argumento entonces uno debe pensar que, para él, los cordobeses viven en Marte, por lo que no merecen iguales derechos que otros argentinos. En efecto, reiteró que Córdoba no cumplió por completo la armonización previsional y que, por tanto, la Anses no tiene obligación alguna.El problema es que hay una mitad de provincias que hace dos décadas transfirieron sus cajas a la Nación, que se hizo cargo de sus déficits en forma total. Y sigue haciéndolo. Los habitantes de esas provincias ya son "privilegiados".La otra mitad de los distritos no transfirieron sus cajas. Y muchas de esas provincias, a diferencia de lo que sí hizo Córdoba, no cambiaron ni una coma de sus regímenes previsionales, que son mucho menos sostenibles que el cordobés. Sin embargo, en 2011 recibieron un peso encima del otro. El ejemplo más llamativo es Santa Cruz. Recién este año le cortaron en parte el chorro.En cambio, a Córdoba se le exige armonización completa. Si no, ni un peso. Desde enero de 2011. Doble rasero.El propio Bossio admitió que en la cláusula cuarta del convenio en cuestión la Provincia se compromete a financiar por sí misma los beneficios que conceda su régimen jubilatorio que estén por encima de los que concede el régimen nacional. Lo cual significa que la Anses tiene que financiar al menos el déficit que generaría la Caja si hubiera armonizado por completo su régimen. Pero no. La Anses no ha mandado ni un solo peso. "La Nación no puede financiar la concesión de derechos desiguales", justificó Bossio.La paradoja es que, así, financia parcial o totalmente derechos de jubilados estatales de otros distritos, mientras no financia nada de los derechos de los jubilados estatales de Córdoba, aunque el convenio prevé esa posibilidad.Curiosa idea de igualdad la de Bossio, para quien, entonces, los cordobeses no merecen un trato equitativo. Como si fueran marcianos.

