Las heridas que dejan las candidaturas
Entre los principales partidos con aspiraciones de alcanzar bancas en el Congreso nacional, no todo es un lecho de rosas. Julián Cañas.
Los partidos cordobeses que competirán en las primarias del 11 de agosto oficializarán hoy sus candidaturas, que dejaron un mar de fondo en cada espacio político: en algunos casos, habrá internas; en otros, quedaron heridas abiertas que sólo el tiempo dirá si cicatrizarán o se convertirán en una sangría en el futuro inmediato.
Entre los principales partidos con aspiraciones de alcanzar bancas en el Congreso nacional, no todo es un lecho de rosas.
En el peronismo, el gobernador José Manuel de la Sota trató de evitar la división del partido, pero finalmente habrá dos o tres listas que se oficializarán esta noche. Hubo un intento por contener a Olga Riutort, conversaciones que encaró Juan Schiaretti, ofreciéndole el segundo lugar. Pero la concejala no aceptó la propuesta e irá por fuera del PJ. El delasotismo niega esta negociación, de lo que aflora la primera diferencia con el schiarettismo.
Martín Llaryora desafía a De la Sota con su candidatura, aunque hubo una negociación para que no fuera por otro partido.
No lo admitirán, pero el acuerdo fue que Llaryora participará de las primarias con el compromiso de hacer una campaña sin agravios. Las primeras declaraciones del sanfrancisqueño generaron resquemor en el Centro Cívico. La respuesta sería poner un piso alto para conseguir la minoría. El tiempo dirá si es un amague o una declaración de guerra.
El Nuevo Peronismo que lidera Juan Viola es la otra lista que podría ir a las primarias del PJ. Pero en las últimas horas hay una negociación con Llaryora, por lo cual se podrían unir para enfrentar al delasotismo.
Por su parte, el Frente Cívico afronta el desafío de encarar una campaña desde el llano y sin Luis Juez como candidato. El senador nacional quiere preservarse para la elección de gobernador, dentro de dos años. Parece que el exintendente de Córdoba no cree aquella sentencia que tienen otros políticos: no hay 2015 sin 2013.
Juez eligió a Ernesto Martínez como cabeza de lista, lo que generó roces internos. Martínez es un hombre de confianza del senador y con reconocimiento en su partido, pero su estilo mesurado no coincide con el modo de hacer política que ejerce el jefe del Frente Cívico.
El juecismo acordó con el socialismo. La cosecha de votos de esta alianza desvela al resto de los partidos. Martínez es un dirigente con alto nivel de desconocimiento y su caudal electoral dependerá del grado de compromiso que asuma Juez y lo que pueda sumar el santafesino Hermes Binner.
Diferencias. Casi una tradición en el radicalismo cordobés, sus diferencias internas empañan las buenas noticias que le envían las encuestas, sin Luis Juez en la contienda. Los sondeos indican hoy que tiene asegurado el segundo lugar, cerca del peronismo.
Pero la candidatura de Oscar Aguad –quien buscará su tercer mandato consecutivo como diputado nacional, algo que prohíbe la carta orgánica de la UCR local– generó peleas internas. Hay un último intento por evitar la competencia en las urnas.
El kirchnerismo se juega una apuesta fuerte, en un distrito como Córdoba, que figura como el más adverso del país para el Gobierno nacional. La exrectora Carolina Scotto tendrá su bautismo de fuego en la arena partidaria luego de gobernar la Universidad Nacional de Córdoba durante seis años.
Dicen que Scotto estuvo cerca de bajarse de su candidatura, si no le dejaban tener mayor influencia en las decisiones de la campaña. Tiene como aliado a un abogado cordobés en ascenso en el cristinismo: Martín Gill, secretario de Políticas Universitarias de la Nación, quien ocuparía el segundo lugar.
Olga Riutort y el PRO de Mauricio Macri no tienen problemas internos por los fuertes liderazgos de sus referentes. Festejarán como un triunfo conseguir una banca en el Congreso.
Las candidaturas se oficializarán hoy, pero las discusiones internas pueden continuar en cada partido.

