Temas del día:

La transparencia sigue estando en riesgo

Córdoba ha decidido volver a jugar con fuego y correr el riesgo de otro escándalo para la elección de gobernador del año que viene. Roberto Battaglino.

20 de octubre de 2010 a las 12:01 a. m.
La transparencia sigue estando en riesgo

Sin curarse del espanto de 2007, Córdoba ha decidido volver a jugar con fuego y correr el riesgo de otro escándalo para la elección de gobernador del año que viene. Con la bandera de la reforma política y la calidad institucional sólo en las palabras, las acciones del oficialismo para cambiar el sistema electoral han sido contradictorias, lentas e improvisadas. La oposición no se ha preocupado demasiado, cuando lo que está en juego es la organización, la realización y el control del proceso electoral del cual surgirá el futuro gobernador.Hay que recordar que la desatención de la oposición en la organización de los comicios del 2 de septiembre de 2007 fue el puntapié inicial de aquella votación, que –de modo indirecto– el oficialismo terminó reconociendo que forma parte de un sistema tramposo. Todas las fuerzas fueron cómplices de aquellos manejos que terminaron en el bochorno.Juan Schiaretti, surgido del complejo proceso, asumió hace tres años prometiendo una reforma política que sigue sin saberse bien de qué se tratará. Designó una comisión de especialistas. Emitieron un documento, que los legisladores atendieron de manera muy parcial. Sólo un tercio de las recomendaciones fue tomado en cuenta para la reforma electoral aprobada (los cambios institucionales importantes fueron enviados a la papelera de reciclaje). Los especialistas pusieron mucho énfasis en promocionar su trabajo "Así no va más", pero poco en el seguimiento de sus conclusiones, para lograr que se plasmarán en normas concretas. En algunos casos, priorizaron sus compromisos con el oficialismo a sus pronunciamientos académicos.Los legisladores se tomaron más de un año y medio para reglamentar la ley de reforma política, en una clara muestra del desinterés por cambiar en serio el sistema electoral. En el medio, el gobernante Partido Justicialista había borrado sus proclamas con ciertos hechos. Fue, por caso, cuando sus legisladores sostuvieron en la Legislatura que la sumatoria de votos era un mecanismo que confundía a los electores, la eliminaron en la reforma provincial de 2008, pero usaron ese perverso mecanismo de un mismo candidato en diversas boletas en la elección de legisladores nacionales de 2009. La puerta a la corrupción. Hace unos meses, cuando reglamentaron la reforma política, siguieron borrando algunos de los avances. Uno es clave: eliminaron los controles de los aportes privados y otros mecanismos para fiscalizar los gastos de campaña, esa especie de germen de la corrupción, según demuestran cada vez que se analizan los movimientos de dinero de las fuerzas mayoritarias en cada elección. Recién anteayer, el Tribunal Superior de Justicia decidió convocar a los apoderados partidarios para debatir ideas sobre la implementación de los mecanismos electorales previstos en la ley, como la boleta única.El Poder Judicial, en la figura de la jueza electoral Marta Vidal (la misma de la elección pasada), es el encargado de todo el proceso electoral. Desde hace tiempo, los fallos de la cabeza de la Justicia cordobesa suelen estar en sintonía con las necesidades del Ejecutivo provincial.Hay un detalle. La Justicia decide cómo será la votación, pero los fondos provienen del Ejecutivo. ¿El que pone el dinero es el que manda?Otro elemento que surgió en la reunión de los miembros del Tribunal Superior con los apoderados es la necesidad de que se fije la fecha electoral, elemento clave para saber cuánto falta y de qué forma se aplicarán mecanismos como la boleta única. Schiaretti, que sigue reivindicando como un avance a la reforma política, en la que se gastó una interesante cantidad de fondos, ha decidido jugar al misterio con la fecha electoral.Los especialistas habían pedido que se estableciera por ley una fecha fija para las elecciones provinciales. Pero el Ejecutivo prefiere la especulación a la calidad institucional.Y de aquel "Así no va más" a un escándalo, puede llegar a haber un paso. Pasaron tres años y se sigue manoseando la pretendida reforma política, sin siquiera el dato básico del día de la elección. Con ello, la transparencia de la elección vuelve a estar en riesgo.