La tacha que funcionó en Almafuerte es distinta en Capital
En la ciudad de Tercero Arriba, un candidato se quedó sin banca de concejal por el sistema de preferencias.
El domingo último, los habitantes de Almafuerte eligieron autoridades municipales y, con su modo de votar, sentaron un antecedente en la política cordobesa: mediante el "voto de preferencia" lograron que un candidato a edil que hubiera resultado elegido quede finalmente marginado del Concejo Deliberante. El sistema de preferencia que se usa en Córdoba, y que se aplicará en la elección del 18 de septiembre, es más complejo y fue poco utilizado en comicios anteriores.En Almafuerte, hizo falta que más de la mitad de los votantes de una lista (en este caso, de la UCR) tachara el nombre de un candidato para que terminara siendo reemplazado por el postulante que le seguía en el orden original.De acuerdo con el recuento final de las 27 mesas que se terminó ayer, el candidato Julián López quedó al margen de la futura conformación del Concejo Deliberante por tres votos, a pesar de que estaba segundo en la lista original del radicalismo, partido que colocará dos ediles en ese cuerpo legislativo.Varias ciudades cordobesas admiten el "voto de preferencia", pero con distintas modalidades. En Almafuerte, la Carta Orgánica establece que si más del 50 por ciento de los votantes de una lista tacha a alguno de sus postulantes, éste no podrá resultar electo y deberá ser reemplazado por el que lo sigue en la lista original. El esquema fue imaginado hace una década para que los votantes pudieran combatir de ese modo los efectos indeseados del "voto sábana".Iván Tapia, titular de la Junta Electoral local, dijo que no había antecedentes en la provincia de este tipo de decisión.La intendencia quedó para Adrián Scorza, de Unión por Córdoba, que tendrá cuatro bancas en el Concejo. La UCR tendrá dos y el kirchnerismo una.Cuando se dieron a conocer los resultados del escrutinio provisorio, sin tener en cuenta el voto de preferencia, se informó que el radicalismo iba a estar representado en el cuerpo deliberativo por el derrotado candidato a intendente Darío Zalazar, y por el segundo postulante a concejal López, hijo del actual intendente Daniel López. Pero con el correr de los días y el avance del recuento definitivo, comenzó a tomar forma lo que un sector de la UCR daba como versión: que un número importante de votantes había ejercido el voto de preferencia y había tachado a López en la boleta para que asumiera Sandra Pettiti, tercera en el orden original de la lista.Ayer se despejaron las dudas acerca de cómo influyó en el resultado final la convulsionada interna de la UCR local. Desde el entorno de López aseguraron que sus compañeros de lista hicieron campaña enseñando a los votantes a usar el tachón para dejarlo afuera. Con ello consiguieron que el actual intendente López se quede, al final de su segundo mandato, "sin el pan y sin la torta", ya que su hijo quedó fuera del Concejo. El sistema capitalino. En la próxima elección de intendente de Córdoba, con boleta única, los electores también podrán alterar el orden original de la lista de candidatos a concejales de acuerdo con sus preferencias. Pero en esta ciudad el sistema es muy distinto del que se aplicó en Almafuerte. Para hacerlo, los cordobeses deberán transcribir los números de orden originales de sus candidatos "preferidos" en los casilleros numerados "1", "2" y "3", en la columna identificada como "Voto de preferencia" en la boleta única.El orden que se transcriba en esos casilleros determinará la jerarquía final de la preferencia. Pero para que esa opción individual altere la lista oficializada en el resultado final de la elección, los candidatos deben haber sido "preferidos" en más del tres por ciento del total de votos válidos emitidos. En la última elección de intendente de Córdoba, de acuerdo con la cantidad de votos válidos emitidos, habrían sido necesarios más de 18 mil votos de preferencia a un candidato para que se alterara el orden original. La cantidad de preferencias fue insignificantes.

