La llamativa reaparición pública de De la Sota generó ruido en el peronismo
Pasó de estar ausente en la campaña a mostrarse activo, pero en algo muy distinto. Desde el schiarettismo aseguran que todo es una “puesta en escena”, propia de su estilo.
No habló de política, pero la imagen dijo mucho más que mil palabras. A diferencia de la campaña para las Paso, cuando se asomó de manera tímida, ahora, a 10 días de las elecciones legislativas, José Manuel de la Sota se mostró. Pero para inaugurar su casa de moda masculina y asegurar que tiene un año “sabático” en la militancia.
El lunes pasado, cuando abrió su negocio en pleno centro de la ciudad de Río Cuarto, De la Sota evitó las definiciones políticas.
Dijo que ni siquiera había seguido las elecciones provinciales en Corrientes, donde Cambiemos le dio una paliza al PJ, que hasta dos meses atrás encabezaba todas las encuestas en ese distrito.
Luego de que todos opinaron de que el exgobernador se corría de la campaña cordobesa para no hacerse cargo de los resultados de la coalición que fundó –Unión por Córdoba–, ayer De la Sota envió un enigmático mensaje a través de la red social Twitter. "Cuando me fui, no me alejé", escribió, parafraseando la letra de la canción Mariposa technicolor del cantaautor rosarino de Fito Páez.
¿Qué quiso decir De la Sota? Un encumbrado dirigente schiarettista consultado interpretó que el exgobernador dejó pasar esta elección legislativa, pero que todavía no se autoexcluyó de la política.
“No me sorprende. Es muy del estilo de De la Sota. Es un gran político, pero que a veces recurre a los pasos de comedia. No es casual que haya reaparecido a pocos días de las elecciones, pero sin perfil dirigencial. Es una manera de decir: no soy parte de esta campaña, pero acá estoy y sigo en la política”, dijo el dirigente del interior que suele hablar seguido con el gobernador Juan Schiaretti.
En el entorno del primer candidato del PJ, el vicegobernador Martín Llaryora, nadie hablará de la llamativa reaparición del exgobernador, para no complicar más una campaña que ya es compleja para el oficialismo provincial, por la ola macrista que muchos pronostican para octubre.
De la Sota tuvo un bajo perfil en la campaña para las Paso, pero se mostró en algunas ocasiones. Acompañó a Schiaretti y a Llaryora en actos en Río Cuarto, en Marcos Juárez, en Bell Ville y en el cierre de campaña en la Capital.
“‘El Gallego’ (por De la Sota) vio venir esta ola del macrismo. Por eso no aceptó encabezar la lista. Si evitó participar, cómo quieren ahora que se haga cargo de parte de la derrota”, dijo otro dirigente capitalino que supo acompañar a De la Sota durante los años en los que gobernó.
Como alguna vez dijo Schiaretti, en una charla privada, “yo y ‘el Gallego’ haremos política hasta el último minuto de nuestras vidas”. El gobernador está convencido de que su antecesor y socio político seguirá influyendo en el PJ, pero que no pulseará por el poder en Córdoba.
De la Sota ha dicho que su único objetivo era intentar volver a ser candidato presidencial. Pero, hoy, desde el llano, nadie lo tiene en cuenta en la reconstrucción que muchos peronistas nacionales están planificando para después de octubre.
Es más, el exgobernador congeló su relación política con Sergio Massa, el dirigente bonaerense que prepara su regreso al PJ después de las elecciones.
El escenario nacional tampoco parece favorable para el exgobernador. Aunque en política nunca está dicha la última palabra.

