La inspectora dice que fue echada por su incidente con Cabandié
Insaurralde aseguró que la despidieron por otros motivos. En otro video, Cabandié menciona al intendente. Diputados denunciarán penalmente al legislador que maltrató a la agente de tránsito.
Buenos Aires. El incidente entre el legislador de la Ciudad de Buenos Aires Juan Cabandié y una inspectora de tránsito de Lomas de Zamora tuvo ayer nuevas derivaciones que complican cada vez más no sólo a Cabandié sino al intendente de esa localidad del conurbano y primer candidato a diputado del kirchnerismo bonaerense.
Belén Mosquera, la inspectora que se sintió insultada por Cabandié cuando quiso imponerle una multa por no contar con la constancia del seguro de su auto, aseguró que se quedó sin trabajo por este incidente y dijo que el legislador llamó por teléfono, delante suyo, al intendente Insaurralde para que le aplicara “un correctivo”.
En un primer video grabado por otras personas que participaron del operativo, se ve a Cabandié pidiendo por teléfono ante alguien que él mismo llama "Martín", que se aplique un escarmiento a la inspectora. Cabandié negó en varios medios estables y cercanos al oficialismo que se tratara de Insaurralde. Pero, anteanoche, en el programa Periodismo Para Todos se difundió otra sección en la que Cabandié menciona al intendente con nombre y apellido. "Fue en el segundo llamado que hizo. Es Insaurralde con el que habla en el video", ratificó ayer Mosquera.
“Estoy desempleada desde hace dos meses”, agregó, y dijo que no se le especificaron los motivos de la no renovación de su contrato tras el episodio ocurrido en mayo. Ahora hace changas en una verdulería.
Consultada sobre por qué la despidieron del cuerpo, respondió: “No sabían cómo buscarle la vuelta para echarme. Al otro día (del incidente con Cabandié) tuve tres llamados, me preguntaban si sabía a quién le había hecho la boleta. ‘¿Le hiciste la boleta sin saber que era Cabandié?’”, dijo que le preguntaron.
En tanto, tres días después de que estallara el escándalo, Insaurralde aseguró que la joven fue despedida porque realizó “abandono del lugar de trabajo en más de una oportunidad”.
El director de Tránsito de Lomas de Zamora, Ramón Guelardi, ratificó: “Yo mismo constaté en dos ocasiones que no estaba en su puesto”. Y dijo que por eso se la despidió.
En tanto, la diputada nacional de Unión Por Todos Patricia Bullrich adelantó que denunciará penalmente por abuso de poder a Cabandié y a Insaurralde.
“No traspirás agua bendita”
El incidente generó fuertes controversias y críticas a Cabandié. La diputada de Unen Victoria Donda –una hija de desaparecidos recuperada, al igual que Cabandié– fustigó al legislador kirchnerista.
“El ser hijo de desaparecidos no te da una moral especial, no transpirás agua bendita. Te da el nacimiento en un lugar horrible, el ser parte de una historia dolorosa. Con Juan compartimos nada menos que la sala de parto, después cada uno eligió el camino a recorrer”, señaló la diputada.
Hoy Donda opinó: “Se hace mucho daño, Juan, yo, o cualquiera de nuestra generación, al utilizar como ejemplo a la dictadura, porque banaliza lo que pasó”, agregó.
“No estoy al tanto”
“No estoy muy al tanto pero respeto mucho su compromiso”, dijo el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli, sobre Cabandié.
Otras tres mujeres que se plantaron
Paula De Conto. En septiembre del año pasado, esta despachante de aduana denunció penalmente al secretario de Comercio de la Nación, Guillermo Moreno, por "maltratos y amenazas" recibidos en una reunión con sus clientes brasileños. "Me había amenazado con que no iba a poder trabajar más, que la próxima vez me iba a hablar en otros términos".
Rosario Sica. La presidenta de la Cámara de Estaciones de Servicio enfrentó varias veces en público a funcionarios. "Fracasada", le espetó a "Pimpi" Colombo hace poco ante la evasiva de la funcionaria, mano derecha de Guillermo Moreno, a admitir la contradicción de avalar aumentos salariales sin permitir el traslado de precios a los combustibles.
María del Luján Telpuk. Fue la oficial aeroportuaria que obligó en agosto de 2007 al venezolano Guido Antonini Wilson a abrir una maleta de cuyo contenido sospechaba, pese a que esta persona viajaba en un avión alquilado por importantes funcionarios argentinos de Enarsa y del Ministerio de Planificación. En la valija había 800 mil dólares.

