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La foto más esperada en el PJ villamariense

En la tarde del jueves, antes del acto de lanzamiento de Gill, el intendente publicó en las redes sociales una foto con Accastello. Más noticias en el Bajo Palabra.

20 de mayo de 2019 a las 12:01 a. m.
La foto más esperada en el PJ villamariense
Martín Gill, se sacó una foto con su exjefe político y antecesor, Eduardo Accastello.

Luego de no pocas discusiones internas y de (algunos dicen) la intervención del gobernador, Juan Schiaretti, finalmente el jueves pasado el intendente de Villa María, Martín Gill, se sacó una foto con su exjefe político y antecesor, Eduardo Accastello. Sellaron así la unidad del PJ villamariense de cara a las elecciones municipales del próximo 9 de junio. El primer paso se dio cuando Accastello fue candidato a legislador departamental, pero en los últimos días había amenazado con presentarse como postulante a intendente por su agrupación Vamos, con lo cual el PJ iba a ir dividido. Gill organizó el acto de lanzamiento para el jueves pasado, pensando en el cierre de listas que venció el viernes. Aunque nadie lo admitirá, hubo una intervención del Centro Cívico, a través del ministro de Gobierno, Juan Carlos Massei, para pedirle a Accastello que no se presentara como candidato. En la tarde del jueves, antes del acto de lanzamiento de Gill, el intendente publicó en las redes sociales una foto con Accastello (candidato a gobernador por el kirchnerismo en 2015), con lo que cerró por ahora el capítulo de la interna peronista villamariense.

El día que Carbonetti lloró

En campaña, la candidata a primera legisladora en la lista sábana de Hacemos por Córdoba, Natalia de la Sota, recorrió la provincia y habló de su padre, el fallecido exgobernador. En muchas localidades y en barrios de la ciudad de Córdoba asistió a homenajes y colocación de placas. En la conferencia de prensa que De la Sota encabezó en Bell Ville el pasado 7 de mayo, Domingo Carbonetti no pudo contener las lágrimas cuando Natalia recordó a su padre: “Generalmente, los hijos de los líderes sentimos como un rechazo porque de niños la política nos quita a nuestros padres. Con el tiempo, y al ver los logros, terminás enamorándote de la política. Ver los logros de mi padre me ha hecho enamorarme de la política”, dijo.

Mestre mira y espera poder cumplir

El intendente de Córdoba, Ramón Mestre, tiene un nuevo dispositivo que le permite controlar distintas áreas de su gestión. Se trata de cuatro pantallas led que, sumadas, hacen un enorme monitor desde el que puede ver cuántos ómnibus circulan por la ciudad y en qué lugar preciso están. También, el estado de los reclamos por alumbrado y por baches que ingresan a la aplicación 146, y si fueron resueltos o no. Y dispone de un menú de decenas de cámaras en las que se aprecia el tránsito de la ciudad. Pero hay una que es la preferida: la que está montada sobre un domo y que apunta a plaza España. El intendente ve en tiempo real el trabajo de las maquinarias que están construyendo el túnel y el centro de arte contemporáneo en el subsuelo del espacio verde. La máxima aspiración de Mestre es habilitar el túnel que conecta Concepción Arenal con Chacabuco el próximo 6 de julio, cuando la ciudad cumpla 446 años.

El “catering” que fue noticia nacional

El búnker de Córdoba Cambia para las elecciones del 12 de mayo estuvo en el hotel Holiday Inn. Allí, en uno de los salones, se había dispuesto el sitio con un escenario y pantalla gigante para que los candidatos de ese espacio político hablaran luego de los resultados. Y en una mesita, en un costado, había dos termos con café y dos jarras con jugo de naranja. Al lado, un dispenser con agua. El problema fue que todo se agotó rápidamente. Y ante la ausencia de dirigentes con ganas de hablar tras los primeros resultados, el catering magro que contrataron Mario Negri y Luis Juez se convirtió en noticia nacional. Los móviles de A24, TN y Crónica dedicaron varios minutos a contar que no había café y que el agua tenía gusto a cloro. Recién después del “escrache”, aparecieron unos sanguchitos de miga que se agotaron en un segundo.

El 57 por ciento de Juan, opacado por un “pibe de sistemas”

Apenas se comenzaron a publicar los datos de las primeras mesas escrutadas en los últimos comicios provinciales, un problema saltó a la luz: los votos en blanco estaban siendo contabilizados dentro de los válidos para el cálculo de los porcentajes de cada candidato. Técnicamente, no era grave; ni siquiera incorrecto. No es el porcentaje sino la cantidad de sufragios los que se toman, por ejemplo, para el cálculo de la cantidad de bancas. “¿Ah, sí? Cambiamos de empresa. Debe ser por eso”, argumentó un vocero de la Justicia cuando fue consultado el mismo domingo por el cambio de modalidad. Sin embargo, la confusión del “pibe de sistemas” que estructuró el software sí alteró la mirada política del triunfo de Juan Schiaretti: para la biosfera partidaria nacional que lo seguías por TV, no es lo mismo que “el Gringo” haya sacado el 54 por ciento que el 57,3 por ciento, porcentaje que realmente obtuvo al calcular con los votos en blanco afuera. En medio de la euforia por el triunfo, en Hacemos por Córdoba recién lo advirtieron al otro día, cuando enviaron una planilla de Excel con el ajuste.

“Volver al Frente Cívico sería retroceder”

Cuando Luis Juez planteó que asumirá en el Concejo Deliberante de la ciudad de Córdoba para, desde allí, reconstruir el Frente Cívico, muchos miraron a Juan Pablo Quinteros, quien el 12 de mayo fue elegido concejal por Encuentro Vecinal, el partido que lo cobijó cuando decidió romper con Juez y renunciar a su banca de la Legislatura provincial y al Frente Cívico. Quienes lo sondearon respecto de una eventual reconciliación con Juez, recibieron una respuesta tajante: “Volver al Frente Cívico sería retroceder. Yo estoy bien en este espacio. No se puede reconstruir lo que ya no existe”, dijo Quinteros. Recordó a sus interlocutores que obtuvo 5,6 por ciento de los votos capitalinos y dio por cerrada la discusión sobre un posible acercamiento.

“No le ganamos a nadie”, el WhatsApp de los peronistas

El grupo de WhatsApp de los legisladores peronistas ardía tras el doble triunfo del 12 de mayo pasado. Pero, en medio de la euforia por la victoria, uno de los más experimentados integrantes de la Unicameral advirtió: “No le ganamos a nadie”. Primero, el comentario cayó como un baldazo de agua fría. Luego, con el correr de las horas y el análisis más frío del resultado, varios coincidieron finalmente. “Lo de Ramón Mestre es tan malo, más la división de Cambiemos, que si no ganábamos la Provincia y la Ciudad, nos teníamos que retirar todos”, resumió otro legislador.

¿Corre peligro la Fiesta del Cabrito?

A menos de un mes de haber ganado las elecciones por la intendencia de Quilino, la peronista Mabel Godoy abrió el paraguas respecto de la situación financiera que heredará cuando asuma en el cargo, en diciembre próximo.

En ese rosario de lamentos, aprovechó para llorarles la carta a los candidatos de Hacemos por Córdoba que pasaron por la localidad del norte provincial el 4 de mayo. Detalló que en una población de cinco mil habitantes, más de 900 estarían trabajando para el municipio que actualmente administra el radical Ariel Rivero.

Anticipándose a lo que vendrá, les advirtió a los artistas que no pagará contratos exorbitantes vinculados a la Fiesta Provincial del Cabrito, que se realiza en enero, cuya organización estará a cargo del gobierno que se va.

¿Se elimina el casillero “voto lista completa”?

Ya con el triunfo asegurado, distintos dirigentes de Hacemos por Córdoba admitieron que son válidas las críticas que todos los partidos de la oposición realizaron al polémico casillero “voto lista completa”, que se ubica en el extremo izquierdo de la boleta única de sufragio. Incluso, algunos legisladores avanzaron sobre la posibilidad de eliminarlo en una nueva reforma del Código Electoral que podría regir desde la elección de 2023. Uno de los más encumbrados miembros de la Unicameral dijo: “Pagamos un costo muy alto por sostener el casillero, y está claro que la gente vota lo que quiere: pasó en la ciudad de Córdoba con el corte de boleta a favor de Rodrigo de Loredo. Pero también en un pueblito muy chico, como San Vicente”. Se refería a la pequeña comuna del departamento San Alberto: allí ganó Schiaretti con el 56 por ciento; el legislador departamental de Hacemos por Córdoba, Alfredo Altamirano, sumó 49,9 por ciento, y el jefe comunal oficialista, Eduardo López, perdió ante Elías Oviedo, quien de la mano del kirchnerismo sumó 48,7 por ciento.

Un gobernador entrenado

En los últimos meses, el gobernador Juan Schiaretti trabajó fuerte la dicción y la pronunciación de palabras y de frases. El ahora reelegido mandatario recibió la asistencia de una foniatra que le programó una serie de ejercicios para evitar el silabeo, las frases entrecortadas y la esdrujulización de algunas palabras. Según el equipo de comunicación del oficialismo provincial, los avances fueron notables, ya que se nota bastante una nueva manera de enunciar, en especial porque ya casi no corta las palabras y habla con mejor cadencia. Además de que le destacaron el contenido del discurso que brindó el domingo 12, en el Quórum, para sus profesores Schiaretti también superó la prueba al hablar en público casi como si se tratara de una cadena nacional.