“La droga no sólo afecta a quien la consume; también a quien la persigue”
El fiscal federal de Salta señaló un triángulo “infectado” entre Córdoba, Rosario y Salta, y apunta a la necesidad de mayores controles de los investigadores.
“Las investigaciones de drogas son complejas. Se manejan, por lo general, en secreto, sin informes, sin control, los policías tienen un margen de acción distinto. Entonces, pueden aprovecharse para desviar algunas cosas, porque el tema droga produce muchas tentaciones”.
El que habla desde el edificio de Tribunales Federales de Salta es el fiscal Ricardo Toranzos, un especialista en narcotráfico, ya que por la ubicación geográfica de su Tribunal ha sido testigo directo de diferentes causas que dejan en evidencia cómo operan los tentáculos del narcotráfico que buscan la pasta base en Bolivia para terminar produciendo el clorhidrato de cocaína en el país.
A raíz de distintos casos en los que ha intervenido como fiscal en los juicios, Toranzos no duda en señalar que en Argentina “la droga no sólo afecta al que la consume, sino también al que la persigue”.
En ese sentido, el funcionario judicial es claro, además del diagnóstico, en la prevención: “No hay, a nivel país, un trabajo coordinado entre las diferentes fuerzas de seguridad, no existe una decisión política en ese sentido. La concurrencia de muchas fuerzas de seguridad pueden servir para que haya más control”.
Al respecto, conviene recordar que en la provincia de Córdoba la Policía local es la que se encarga de perseguir, en la mayoría de los casos, a los narcotraficantes de gran escala (órbita que corresponde a la Justicia federal) y también actúa en las causas por “narcomenudeo” o microtráfico, que desde diciembre último corresponde a la Justicia provincial.
Esto significa que es siempre la misma fuerza la que se encarga de las investigaciones, detenciones y secuestro. Son escasos, en proporción, los operativos ejecutados por la Policía Federal, que en el provincia tiene una presencia bastante acotada en personal y recursos, o Gendarmería Nacional.
El caso Córdoba
Para Toranzos, el escándalo que ahora sacude a Córdoba está lejos de ser un fenómeno aislado. “No son gérmenes aislados, sino que viene demostrando la falta de control hacia las fuerzas de seguridad, que terminan por atrapar lo que ellas quieren”, resume.
Para describir la situación a nivel nacional, el fiscal advierte que existe una suerte de triángulo entre Salta, Rosario y Córdoba, una ruta del narcotráfico en la que cada vez aparece más noticias con policías implicados.
El pasado 27 de agosto, el Tribunal Oral Federal de Salta condenó al exsubcomisario Gabriel Giménez a 12 años y seis meses de prisión y al oficial principal Carlos Gallardo a 13, al considerarlos coautores del delito de transporte de estupefacientes, doblemente agravado. Fueron absueltos, por el beneficio de la duda, dos civiles, Luis y Carlos Giménez, hermanos del subcomisario.
En su fallo, el tribunal salteño dijo: “Haciendo nuestras la reflexión del fiscal, esto nos da la pauta de que el narcotráfico está perforando nuestras fuerzas de seguridad, lo que nos hace más vulnerables en la lucha, que ya es desigual, contra este flagelo”, y exhortó “a todas las autoridades –nacionales, judiciales y provinciales– que están íntimamente relacionadas con esta temática a que lo adviertan y eviten que se transforme en una realidad común”.
Advertencia
Fallo. Al fallar contra los policías acusados de narcotráfico, el Tribunal federal salteño advirtió: "Sabemos, que este delito es un flagelo grave que aqueja a la sociedad entera, y en particular por las consecuencias que tiene sobre nuestros jóvenes, algo que es de público conocimiento.
Pero mayor es la preocupación cuando, como en este caso, aquellas personas que están encargado de prevenirlos y combatirlos se transforman en partes integrantes de esta cadena delictual, algo que produce mayor estupor y aflicción, en quienes estamos encargados de juzgar”.

