La cuestión de fondo es cuánto queda disponible
Lo relevante de los datos sobre salarios no es lo que los empleados se llevan al bolsillo. Pero en el caso del municipio, esos números revelan lo poco que queda luego para pagar los demás gastos. Virginia Guevara.
Los afiliados a los dos gremios que intentarán definir desde esta semana sus pautas salariales se encuentran entre los más beneficiados –cada uno en su rubro– a nivel nacional. En febrero, según datos oficiales, el sueldo de cada empleado municipal le costó un promedio de 13.700 pesos a la Municipalidad de Córdoba. Lo que Epec erogó en promedio por cada uno de sus dependientes –incluidos los gerentes, aclaró el sindicato– fueron casi 25 mil pesos mensuales a noviembre pasado.Ambos gremios, el Suoem y Luz y Fuerza, hicieron conocer su indignación por la difusión de los costos salariales y recalcaron que los ingresos de bolsillo de muchos de sus afiliados son muy inferiores, lo que es cierto, ya que se trata de promedios y de costos salariales totales.Hay empleados municipales que consideran que hay pura envidia, cuando no maldad, en el hecho de que se publique lo que cuestan sus sueldos; y desde las filas gremiales de Epec aseguran que detrás de cada información sobre los salarios que paga la empresa hay un intento de privatización.La molestia gremial es comprensible: aunque a los sueldos los negocien y los liquiden los funcionarios, los pagan los usuarios de Epec y los vecinos de Córdoba.Lo relevante de esa información no es lo que esos empleados se llevan al bolsillo y ni siquiera está en discusión –jamás lo estuvo en décadas– si lo que producen tiene alguna relación con sus niveles salariales.La clave es lo que pagan los usuarios de Epec y los contribuyentes de Córdoba y lo que queda en cada una de esas instituciones después de abonar los sueldos. Ese resto es el que determina lo que pueden esperar los cordobeses.Entonces, se abre entre Epec y el municipio un abismo de diferencia.Según los datos de la Cuenta de Inversión 2011 de la Provincia, la empresa de energía tuvo el año pasado ingresos corrientes por 4.012 millones de pesos y gastó 1.082,4 millones en los sueldos de sus casi 3.700 empleados. Es decir que la partida salarial se llevó el 27 por ciento de los recursos.Es obvio que no son los extraordinarios sueldos que paga los responsables principales de la delicada situación financiera que atraviesa la empresa de energía ni de la deuda sideral que acumula.En el Palacio 6 de Julio, las cosas son muy diferentes. Aunque la ejecución presupuestaria de 2011 aún no ingresó al Concejo Deliberante, los datos preliminares del municipio indican que el año pasado se gastaron 1.591 millones de pesos en sueldos y que eso equivale al 64,8 por ciento de los ingresos corrientes.En febrero pasado, el costo salarial fue 39,3 por ciento más alto que en igual mes de 2011, es decir que los municipales le sacaron más de 15 puntos de ventaja a la inflación de las consultoras privadas, que duplica con creces a la del Indec. Lo que quedó para todo lo demás fueron migajas, y eso puede constatarse en cada rincón de la ciudad.La discusión salarial ingresará en terreno de definiciones esta semana. Los vecinos ya están enterados de las negociaciones, porque tanto en Epec como en el municipio las asambleas comenzaron hace varios días.Los resultados los conocerán a través de la factura de Epec o los podrán inferir de lo poco o lo mucho que el municipio pueda invertir en mejorar la ciudad.

