“Hubo discrepancias; el diálogo era más fácil con De la Sota que con Massa”
El senador nacional por San Luis respondió sobre el frustrado acuerdo político en el peronismo disidente. Propicia una amplia conversación hacia consensos políticos y parlamentarios, y un acuerdo económico-social.
"¿Les gusta el buen café? Les voy a hacer uno yo", propone el senador nacional Adolfo Rodríguez Saá al recibir a La Voz del Interior en su despacho, en el cuarto piso del Palacio del Congreso. "Hay una relación entre la decadencia del país y la decadencia del buen café", arriesga mientras manipula la cafetera. Siempre sonriente, dice que en Córdoba es amigo de Eduardo Accastello pero apoya a Juan Schiaretti. Y responde de buen humor la pregunta que le vienen repitiendo desde que José Manuel de la Sota y Sergio Massa acordaron competir en las Paso, sin invitarlo a participar. "Yo fui el primero que concibió como una estrategia política ganadora unir al peronismo". –¿Cuándo fue esto? –Hace varios meses. Si a la situación favorable que tenía Massa le agregábamos el peronismo que representa De la Sota y el que representamos nosotros, hacíamos un programa de siete u ocho puntos e íbamos a una Paso, generábamos una alternativa mucho más sólida y de futuro. Hubo discrepancias. Massa tenía una concepción más cercana a traer a dirigentes del radicalismo. El diálogo era más fácil con De la Sota que con Massa. Hablamos en un idioma, creíamos, parecido. En la Argentina honorable, la palabra vale más que un contrato firmado. –¿Pero aquí hubo palabra? –Claro que sí. Estábamos trabajando por la unidad. –¿Massa también? –Por supuesto que sí, era una unidad de tres. Es cierto que había puntos de vista diferentes. Massa tenía dos carencias: una, un sostén peronista más sólido; y otra, un sostén federal. Los tres candidatos presidenciales más visibles son de Buenos Aires (Macri, Scioli y Massa) e ignoran el interior. Nosotros pensábamos que teníamos que hacer un acuerdo que mostrara que terminábamos una etapa de una tendencia unitaria y volvíamos a plantear el federalismo como un eje de construcción de un país. –El acuerdo Massa-De la Sota se llama UNA. ¿Usted también participó de esa discusión? –No, no. Nosotros, el Peronismo Federal, le proponíamos a Massa y se lo alcanzamos a proponer a De la Sota, que nos llamáramos "Unidos por la Argentina". Cuando le propuse este nombre a De la Sota, me dijo si no tenía que tener una connotación más peronista. 'Está bien', le dije: 'Frente de Unidad Peronista'. Con De la Sota quedamos en eso. Estábamos barajando nombres cuando fui excluido totalmente. –La noche anterior al lanzamiento de UNA usted estuvo con De la Sota. ¿Qué hablaron? –De la Sota me pidió que lo apoyara a Schiaretti para lograr un triunfo en Córdoba. Que el Frente para la Victoria había hecho una fuerte apuesta con Accastello. Yo era y soy amigo de Accastello. Y yo le dije que sí. Eso conversamos. Habremos estado unos 20 minutos en el bar Elena (hotel Four Seasons, Recoleta). –Usted también estuvo unos días antes en la reunión del Peronismo Federal, donde llegó en una combi junto a De la Sota y Carlos Caserio… –Correcto. En el camino, le dije a De la Sota: 'Tenemos que ver cómo llegamos al acuerdo'. El dijo esa vez que estaba de acuerdo con la estrategia de unir al peronismo y sacar un candidato. Y el jueves de esa semana estuvimos en San Juan, donde almorzamos con Massa. Estuvimos como cinco horas. Y cuando presentó el libro De la Sota, antes almorzamos. Ni Massa ni De la Sota me dijeron una palabra de lo que iban a hacer unos días después en el Hilton. Entonces, yo pienso: no sería que querían reunir al peronismo más coqueto, más marketinero... –¿Cómo explica que usted apoya a Schiaretti, pero su partido apoya a Accastello? –Sí, la estructura partidaria había realizado un acuerdo con Accastello. Le he pedido al partido que convoque a un congreso y revea la situación. Yo personalmente voy a apoyar a Schiaretti, más allá de lo que resuelva mi partido. –¿Cree que el peronismo de Córdoba puede ganar si va Accastello a la par? –Como observador político, creo que la candidatura de Accastello dificulta las posibilidades. Según lo que me informan a mí, Schiaretti tiene muchas chances de ganar, aun con Accastello en la cancha. –¿Existe todavía alguna posibilidad de que usted se incorpore a UNA? –El Peronismo Federal tiene tomada una decisión: va a participar en las Paso. Vamos a llevar candidato a presidente y a gobernadores en las provincias, incluida Buenos Aires. Trataremos de ir juntos (con UNA). Pero vamos a ir, juntos o separados. –¿Qué debería ocurrir para que Compromiso Federal confluya con UNA? –Primero, que haya gestos reparadores de parte de De la Sota y Sergio Massa no hacia mi persona, sino al Peronismo Federal, que trabajamos por esta idea y que en el momento de cristalizar la idea, nos excluyen del coqueto acto del Hilton. –¿Sabe qué dicen en UNA? 'El Adolfo pide demasiado, se cotiza caro'. Y también 'Por qué Rodríguez Saá tiene que estar acá si nadie sabe si es precandidato presidencial, no puso un afiche'? –No hay mejor sordo que el que no quiere oír, ni mejor ciego que el que no quiere ver. No se es candidato por poner un cartel. Se lo es cuando se tiene un programa, una idea, un pensamiento. En las últimas tres elecciones presidenciales, Compromiso Federal se ha presentado, y sacamos muchos votos. Quiero ver con el resultado de la elección lo que significaría para Massa y para De la Sota sumarle un millón 700 mil votos. No sé si los tendremos todavía. –¿Qué le pareció el acto de Massa en Vélez? –Creo que fue importante. Lo que pasa es que el maquillaje del marketing político es muy importante. Pero me parece que la política requiere de más contenido. Los nuevos tiempos en la Argentina están signados por la necesidad del diálogo y los acuerdos. No creo que sea posible gobernar la Argentina sin que se abra un amplio diálogo, hacia consensos políticos y parlamentarios. –¿Cómo lo ve a Scioli? –Primera cuestión: Scioli viene del peronismo, está en el Frente para la Victoria, y acepta la conducción del kirchnerismo. El kirchnerismo tiene la decisión de presentarse como una fuerza propia. Ha disuelto la actividad del PJ. La alianza central del kirchnerismo es con La Cámpora y con la transversalidad de los Sabbatella. Y creo que el peronismo tiene como columna vertebral a la clase trabajadora. Tal vez en esto yo me diferencie de De la Sota y, sobre todo, de Massa. –¿Cuál sería la columna vertebral de Massa? –No sé. Será Lavagna. La gobernabilidad de la Argentina, requiere de un diálogo con las organizaciones sindicales. En momentos de crisis, no se pueden soportar paros generales. Yo convocaría a un acuerdo económico y social. –¿Qué rescata en estos años de kirchnerismo y la política de nacionalización de empresas? –Han puesto un enorme empeño por administrar el poder. Que es la contracara de lo que ocurrió con la Alianza. Todo lo plantearon como malos negocios porque miraron al capitalismo de amigos y no los intereses nacionales.

