Hillary llamó a Cristina para disculparse
Conversaron durante unos 20 minutos. La secretariade Estado de EE.UU. "lamentó" la divulgación de cables.
Buenos Aires. La presidenta Cristina Fernández recibió ayer un llamado telefónico de la secretaria de Estado de los Estados Unidos, Hillary Clinton, quien "lamentó" el escándalo que se desató por la filtración de cables de los diplomáticos estadounidenses, donde figuran duras críticas y comentarios sobre políticos de diversos países, incluidos varios argentinos y, entre ellos, la Presidenta. En una conversación que fuentes diplomáticas calificaron como "muy positiva", la jefa de Estado y la funcionaria norteamericana dialogaron durante alrededor de 20 minutos.El portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowley, reveló desde Washington que Clinton "lamentó" ante Fernández de Kirchner la divulgación de los documentos clasificados y expresó "la importancia de la amistad" de la Argentina con Estados Unidos, y ambas manifestaron su voluntad de seguir trabajando en conjunto.Poco antes de esa comunicación, la vocera de la embajada de EE.UU. en Buenos Aires, Shannon Farrell, negó que los diplomáticos de su país fueran espías, aunque admitió la "incomodidad" que produjo la filtración de los despachos."No somos espías. No hacemos espionaje. Recabamos información. El hecho de que lo hagamos en privado no implica que seamos espías", dijo Farrell.La comunicación entre Fernández de Kichner y Clinton se acordó desde temprano. La Presidenta solicitó que el llamado se realizara luego del mediodía para hacerlo desde la residencia de Olivos, donde estuvieron presentes Alfredo Scoccimarro y el traductor oficial.En los cables secretos que se filtraron se evidenció el interés de EE.UU. por conocer aspectos del matrimonio Kirchner, en particular vinculados a su salud.La Oficina de Operaciones de Inteligencia del Departamento de Estado (INR/OPS) envió una serie de preguntas respecto a la "salud y estado mental" de la presidenta argentina, según figura en el cable 242255, fechado el 31 de diciembre de 2009, que se calificó como "secreto" y cuenta con la firma de "Clinton"."¿Cómo controla Cristina de Kirchner sus nervios y ansiedad? ¿Cómo afecta el estrés su conducta con sus asesores y/o en su proceso de toma de decisiones? ¿Qué medidas toma ella o sus asesores para manejar el estrés? ¿Toma alguna medicación? ¿En qué circunstancias controla ella mejor el estrés?", eran algunas de las preguntas.

