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Hebe de Bonafini felicitó a Oyarbide

Alabó la investigación que está llevando a cabo y dijo que "los malditos tienen que ir a la cárcel para siempre", aunque no nombró a los Schoklender.

17 de junio de 2011 a las 12:01 a. m.
Horacio Aizpeolea (Corresponsalía)
Hebe de Bonafini felicitó a Oyarbide

Después de dos días seguidos de allanamientos a oficinas vinculadas a las Madres de Plaza de Mayo en el marco de la causa abierta contra los hermanos Schoklender por lavado de dinero y malversación de fondos públicos, el juez federal Norberto Oyarbide realizó ayer un balance preliminar sobre las pruebas recogidas: la causa "tiene ribetes importantes", sintetizó el magistrado. Hebe de Bonafini, en tanto, pidió la cárcel para los Schoklender (aunque no los nombró) y felicitó al juez por su actuación. Oyarbide tuvo ayer un breve cruce con la prensa en Tribunales. Acaso por la gravedad que día a día toma la causa, se le preguntó si podría ordenar alguna detención. "No puedo anticipar decisión. En los allanamientos del día de ayer (por el miércoles), hasta donde tengo conocimiento e información de mis secretarios y gente de la policía, hemos obtenido datos que son de interés para la investigación", indicó el juez."Hay que seguir trabajando –dijo Oyarbide– y dilucidar responsabilidades, poder definir los hechos para producir luego las convocatorias adecuadamente en la causa"."Espero que el fiscal (Jorge) Di Lello remita al tribunal la ampliación del requerimiento fiscal con motivo de la ampliación del hecho denunciado inicialmente. El caso, tal como ustedes lo están manifestando, tiene ribetes importantes", prosiguió. Muy complejo. Para Oyarbide, "es un caso altamente complejo por las personas. Hay empresas, es un hecho que hay que cuantificar desde distintos ángulos: desde el punto de vista contable, los peritos tendrán su labor que será sin dudas tediosa". El miércoles, en base a un escrito presentado por Hebe de Bonafini (en el que la dirigente pide que Madres de Plaza de Mayo sean consideradas querellantes), Oyarbide allanó la oficina donde trabajaba Pablo Schoklender cuando aún estaba vinculado a la entidad de derechos humanos. Al día siguiente, sesenta policías con orden del juez, allanaron esta vez la sede central de Madres de Plaza de Mayo, incluyendo la universidad, la librería, y hasta el garaje usado por los autos del organismo.Todos estos movimientos llevarían al fiscal Di Lello a pedir ampliar la investigación por lo fondos que manejaba la Fundación Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo para el proyecto de construcción de viviendas sociales llamado "Sueños compartidos". Por más empresas. Según trascendió de fuentes tribunalicias, el fiscal quiere sumar más empresas a las ya investigadas. Se presume que estas compañías eran usadas para desviar cheques cuyo destino formal eran los planes de viviendas. La ampliación de la investigación obedecería a nuevos elementos aportados en los últimos días por los diputados de la Coalición Cívica, Elsa Quiroz, Maricel Etchecoin Moro y Fernando Sánchez.También trascendió que por el momento, la fiscalía no pedirá la indagatoria ni detención de los hermanos Schoklender y las otras seis personas investigadas. "La indagatoria es un acto serio de imputación", argumentan en la fiscalía.Ayer, Hebe de Bonafini volvió a dar un discurso en la Plaza de Mayo. Habló sobre los allanamientos. Dijo que las Madres "abrieron todo" lo que se les pidió. "Los malditos tienen que ir a la cárcel para siempre, por eso estamos colaborando y aceptando lo que la justicia nos impone. Le decimos, gracias, doctor Oyarbide porque está trabajando intensamente", dijo. Eduardo Barcesat, prestigioso constitucionalista que asesora a las Madres de Plaza de Mayo, informó que la entidad está haciendo una auditoría para precisar "cuánto es el dinero faltante".