Giacomino omite publicar su patrimonio en la Web
Este diario tampoco logró esos datos en Oficialía Mayor, depositaria de declaraciones de bienes. Recién después de la consulta periodística, el intendente admitió su mora.
Pese a que se trata de la autoridad máxima del Departamento Ejecutivo y primer obligado al respecto, el intendente de Córdoba, Daniel Giacomino, no tiene publicada su declaración jurada de bienes, tal como manda la ordenanza N° 11.249, vigente desde mayo de 2007. En la página web municipal, junto al protocolo oficial con el listado de funcionarios figuran las declaraciones patrimoniales de los colaboradores del intendente. Pero no está la de Giacomino, ni tampoco las de los secretarios Eduardo Bianqui (Desarrollo Urbano), Carolina Lacerra (Ambiente), Eduardo Miguel (Relaciones Institucionales) y Marcel Bonetto (Privada).Este último no sólo es la mano derecha del intendente, sino que de él depende la Oficialía Mayor, organismo que debe recolectar las declaraciones juradas y velar por el cumplimiento de la ordenanza respectiva.Al margen de la no figuración de las declaraciones de bienes en la Web, tampoco está confirmado que en los casos de Giacomino y Bonetto efectivamente las hayan presentado ante Oficialía en tiempo y forma. Lo propio ocurriría con la primera dama, Gabriela Almagro, subdirectora de Coordinación en la Secretaría Privada.Las declaraciones se realizan a año vencido y actualmente rigen las de 2010.La ordenanza N° 11.249 impone a los funcionarios la obligación de declarar un detalle de su patrimonio al ingresar a la función pública, dentro de los 30 días corridos de dejar el cargo, y también una actualización anual antes del 1° de marzo.Luego de corroborar el faltante de las declaraciones juradas en la Web, este diario se presentó ayer ante la oficial mayor municipal, Victoria Bischoff, para pedir, si no una copia del contenido, al menos la exhibición de las carátulas que acreditaran la existencia de las declaraciones de Giacomino, Bonetto y demás funcionarios.Previa consulta sobre el particular ante sus superiores, la respuesta de la funcionaria fue negativa. Se apeló a la exigencia formal de presentar un escrito para dar curso al pedido periodístico, lo que en la práctica también da tiempo para remediar la omisión.Esta última referencia no es caprichosa. En octubre pasado se registró un hecho similar, cuando este diario advirtió incumplimientos en la publicación de bienes.Desde el municipio se dijo entonces que habían tenido problemas con el sistema informático a la hora de cargar datos; pero después este medio confirmó que las declaraciones no habían sido presentadas.Recién pasadas las 19 de ayer, desde el municipio se comunicaron con este diario para ofrecer en formato PDF las declaraciones de bienes faltantes, entre ellas la de Giacomino. El vocero del intendente adujo que esa información no había sido escaneada a tiempo, ni colgada en la Web por cuestiones meramente burocráticas.Al margen de esa versión oficial, en el municipio circula la información, que muchos dan por confirmada, de que Oficialía ya intimó a Giacomino en varias ocasiones –como es su deber legal– a regularizar la declaración de bienes, pese a lo cual no hubo respuestas del intendente hasta ayer.El interés de este diario por conocer la situación patrimonial de los funcionarios municipales se enmarca en la actual campaña electoral para elegir intendente. De hecho, el pasado domingo publicamos un suplemento especial con las declaraciones de bienes de los principales candidatos.
Una “falta grave” que espera autosanción
Obligación. La ordenanza 11.249 determina que la no presentación de la declaración patrimonial de funcionarios en los plazos y forma prevista, o bien una confección errónea o incompleta de ese instrumento, dispara automáticamente una intimación de parte de Oficialía Mayor, para que la situación sea regularizada en cinco días corridos.Omisión. Si así no ocurre, se considera al funcionario incumplidor como incurso en "mal desempeño o en falta grave", situación que debe ser notificada de inmediato al intendente. Además, se contempla la "inhabilitación por el término de cinco años para ejercer nuevamente empleo, cargo o función con representación política en el ámbito del gobierno de la ciudad de Córdoba, sin perjuicio de las responsabilidades civiles y penales que pudieren corresponderle".Paradoja. Lo curioso es que en este caso el propio Giacomino ejercería el doble rol de incumplidor que debe controlarse y sancionarse a sí mismo, además de comunicar luego esa situación a la Junta Electoral Municipal para que disponga inhabilitaciones para ocupar cargos. No tendrá problemas, ya que se postula como diputado.

