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Ganancias: en la buena senda, pero muy gradual

Más contribuyentes pagarán menos. La baja importante será en 2018 y 2019.

02 de diciembre de 2016 a las 12:01 a. m.
Ganancias: en la buena senda, pero muy gradual
El alquiler podría descontarse.

Cualquier rebaja de la carga tributaria impacta en los ingresos del Estado, que tendrá menos recursos para volcar a la sociedad. Por eso, los cambios deben ser cuidadosos en el alivio a determinados sectores, sobre todo si no son los más necesitados. Tanto el proyecto oficial de modificación de la ley de Impuesto a las Ganancias como los de la oposición, que comenzaron a tratarse en Diputados, tienen sus pros y sus contras. Como balance general, el Ejecutivo avanza en el sentido necesario de los cambios, pero le imprime una gradualidad demasiado lenta, sobre todo para el primer año. Esto apunta a no perder tanta recaudación y también es una estrategia para tener un margen de negociación. Mínimo no imponible Las sumas que se permiten deducir para formar el piso de partida suben sólo 15 por ciento. Si se considera que en 2016 su actualización quedó muy atrás de la inflación, esta suba no permite recuperar lo perdido en el año.Por otra parte, hay un cambio sustancial en las cargas de familia que se permiten computar. Se podrá tomar a los hijos sólo hasta los 17 años (en lugar de 24). La modificación es consistente con las asignaciones familiares (que reciben quienes no pagan Ganancias), pero es abrupta; podría haber sido gradual y es motivo de negociación con la oposición.Además, se elimina la deducción por cónyuge y por otros familiares. Lo más significativo podría ser el esposo o esposa, aunque es un beneficio que no todos pueden computar hoy, pues el familiar debería tener ingresos inferiores a 3.500 pesos promedio al mes. El Gobierno aceptaría sacar este punto del proyecto.En otras deducciones, el proyecto de Sergio Massa permite restar el pago de alquileres y el Ejecutivo lo habría avalado. Base de contribuyentes El escaso aumento en el piso (en 2017, sería de 21.712,50 de promedio mensual para empleados sin familiares, frente a los 18.880 de 2016; y de 8.111 al mes para autónomos) incorporará a muchos trabajadores al pago del tributo.Aunque este punto no es políticamente correcto, habría que preguntarse si no es mejor que muchas más personas paguen poco, antes que recargar a los sectores medios. ¿Es muy disparatado que un trabajador con un sueldo de bolsillo de 20 mil pesos tribute 100, 200 o 300 pesos por mes? ¿No es mejor esto que hacer que alguien con un salario de 30 mil pague cinco mil de Ganancias por mes? ¿O tener 21 puntos de IVA, que se recargan más sobre los sectores de menores ingresos?En países de la región, se paga desde niveles muy bajos de ingreso, pero monto muy inferiores. Escala de alícuotas El punto crucial de esta reforma es cambiar esta escala, vigente desde hace 17 años. En 2000, quienes tenían una base imponible de hasta 10 mil pesos anuales (equivalentes a 10 mil dólares) estaban en el primer escalón y tributaban nueve por ciento.Sólo llegaban al 35 por ciento cuando su ganancia sujeta a impuesto superaba los 120 mil pesos (o dólares) al año. Hoy, siguen siendo 10 mil y 120 mil pesos: ya casi nadie está en el primer nivel, y cuando uno empieza a tributar, rápidamente llega a las alícuotas más altas, del 30 o 35 por ciento.Aunque la base de contribuyentes se amplíe, la corrección propuesta por el Ejecutivo implica un monto más bajo de impuesto, por los cambios en la escala. Sin embargo, la variación en 2017 es muy modesta: se incorpora un escalón más al principio, con el cinco por ciento, y el segundo (alícuota del 10 por ciento) tiene un tope de 91 mil pesos al año. La tasa máxima sigue en 35 por ciento y, en lugar de 120 mil pesos, su piso es de 426 mil pesos.En los dos años siguientes, la mejora es mucho más pronunciada: 146 mil el máximo del primer nivel, y 979 mil el piso del último. Actualización automática Massa quiere atar los máximos no imponibles al salario. El Gobierno, no. Sería recomendable que se lo incluya con un ajuste por inflación, para mantener estable la carga fiscal en el tiempo.