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Fortalezas y temores del "partido cordobés"

José Manuel de la Sota y Ramón Mestre precisarán la asistencia de la Nación, en un país sin federalismo y en una provincia más dependiente de lo que sería esperable. Fernando Micca.

26 de septiembre de 2011 a las 12:01 a. m.
Fortalezas y temores del "partido cordobés"

El "partido cordobés" recobró de golpe la vigencia que había extraviado allá por 2003, cuando Luis Juez arremetió con una fuerza que sorprendió a todos. La definición de "partido cordobés" fue utilizada para graficar la fluida relación que radicales y peronistas tuvieron durante años, sea quien fuere el que gobernaba. Más allá de las urnas, no había disputas a todo o nada entre los partidos grandes, porque en el escenario había lugar para los dos. Hoy, aunque el Frente Cívico peleará por su vigencia, el bipartidismo está de regreso. Incluso las necesidades de los futuros gobernantes, José Manuel de la Sota y Ramón Mestre, tienen marcadas similitudes. Ambos precisarán la asistencia de la Nación, en un país sin federalismo y en una provincia más dependiente de lo que sería esperable.Los futuros mandatarios de la Provincia y de la Ciudad saben que no pueden esperar mucho de la Presidenta, por falta de feeling político y porque la Nación, aunque lo disimule, deberá encarar ajustes en la economía. El proyecto de Presupuesto para 2012 es una prueba: Córdoba no está entre las prioridades del poder K.De la Sota y Mestre saben que recibirán de la Nación menos de lo que desearían. Por ello, el justicialista apuesta a recibir asistencia para la Caja de Jubilaciones y Mestre a obtener fondos para alguna obra de envergadura. Y no mucho más. Ambos saben que en buena medida deberán vivir con lo propio.Pero si las próximas gestiones de los dos asoman complicadas, el panorama político que dibujaron las urnas les resulta favorable: De la Sota fortalecerá su liderazgo en el PJ luego de la fallida apuesta de Juan Schiaretti en la elección municipal, mientras Mestre tiene el panorama despejado para convertirse en el jefe de la UCR.Ambos apuestan, además, a eclipsar al averiado Frente Cívico, que puso en jaque al bipartidismo durante ocho años. Desde esos presupuestos –y buenas gestiones mediante– el justicialista iría en cuatro años por el poder nacional; y el radical, por el provincial. Hoy por hoy, lejos de chocar, los objetivos de ambos parecen complementarse. Aunque en buena medida dependen de un respaldo, aunque pequeño, de la Nación. Reapareció el "partido cordobés", pero no la tiene fácil.