Eufórica y emocionada, Cristina dijo que Néstor fue el artífice
Unió alegría por el triunfo y tristeza por la ausencia de su esposo. Celebró en su comando y en Plaza de Mayo. Envió señalesde que no quiere un nuevo mandato.
Carlos Paillet, enviado especial a Buenos Aires. La reelecta presidenta Cristina Fernández de Kirchner volvió anoche a llamar a la "unidad nacional" y a "profundizar un proyecto de país" para mejorar la calidad de vida de millones de argentinos. "No sé si hoy es un día triste o de alegría", se sinceró y, en una sentida recordación de su marido, aseguró que el ex presidente Néstor Kirchner es el "gran fundador de esta victoria". Luego de enumerar los llamados de congratulación por su aplastante triunfo que recibió de varios presidentes latinoamericanos, Cristina hilvanó otra frase evocando a "él", como evoca a su difunto esposo. "Quiero agradecer a alguien que ya no me puede llamar más por teléfono, pero es el gran fundador de la victoria de esta noche. Sin él, sin su coraje, habría sido imposible llegar hasta aquí", afirmó Cristina desde el escenario levantado en su búnker instalado en el hotel Intercontinental, en pleno centro porteño.La Presidenta venía con una carga emocional desde la mañana, cuando luego de votar en Río Gallegos, Santa Cruz, lagrimeó frente a sus vecinos y durante una charla con periodistas. Todo esto ha sucedido a cuatro días de cumplirse el primer aniversario del fallecimiento de Kirchner. Sin triunfalismo. Cristina llegó a las 20.20 al hotel Intercontinental y subió al escenario a las 21.35, luego de que el escrutinio ratificara su aplastante triunfo en las urnas. No dio, sin embargo, un mensaje exitista, pese a que los argentinos aprobaron con el voto sus primeros cuatro años de gobierno. "En la victoria hay que ser más generosos y agradecidos", ponderó.Contó que fue saludada por los presidentes de Brasil, Dilma Rousseff; de Venezuela, Hugo Chávez; de Uruguay, José Mujica; de Paraguay, Fernando Lugo; de Colombia, Juan Manuel Santos, y de Chile, Sebastián Piñera.Siempre en un tono moderado y sin potenciar la voz, pidió a sus compatriotas que no se dejen "desviar del camino" por aquellos que pugnan por "derribar proyectos". "Están aquellos que muchas veces los derriban desde afuera. Sólo me mueve el profundo amor que siento por la Patria y la necesidad de honrar la memoria de él y de miles como él que dieron la vida por la Patria. Si alguien no conoció la Argentina de 2003, van a saber cuánto hemos avanzado", apuntó en otra parte de su discurso. Con su vice. Subió al escenario acompañada por el vice electo, Amado Boudou, a quien recibió de una manera que levantó gritos en la platea: "Buenas noches señor vicepresidente electo", dijo gentil y la gente estalló: "Es para Cobos que lo mira por TV…". Cristina los frenó con una fina ironía: "Por favor, hoy es una noche muy importante…". En el marco de esa moderación de palabra, agradeció a los "hombres y mujeres de todos los partidos políticos que lealmente participaron en esta elecciones en distintas categorías", aunque sólo mencionó entre sus rivales de ayer a Hermes Binner. Cuando confió que también había atendido un llamado del jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, la concurrencia soltó otra rechifla. En tren de reconocimientos, elogió a los "jóvenes que se han incorporado a la política" y envió buenas señales para "los empresarios y los intelectuales". Este gesto dirigido a los jóvenes lo reiteró luego cuando encabezó otro acto, esta vez en Plaza de Mayo, fogoneado por el diputado Edgardo Depetri, del Movimiento Evita."Si digo que estoy feliz les miento y si digo que estoy triste les miento", insistió. Y apuntó respecto de su esposo: "No hablo de él como marido, sino como cuadro político, tal vez el más grande que haya dado la Argentina".Ya en Plaza de Mayo, la Presidenta se envalentonó con el griterío de los jóvenes para incursionar en el devenir de su segundo mandato en el poder: "Siento como presidenta de todos los argentinos la inmensa responsabilidad de conducir al país a que viva una historia diferente. Quiero apelar a la vocación patriótica de todos los argentinos", ahondó.

