Estrategia realista que entraña riesgos
José Manuel de la Sota decidió aplicar en los primeros días de su gestión una estrategia “realista”, pero que entraña riesgo en su relación con los gremios estatales: “No hay un peso para nadie”. Julián Cañas.
Con el fuerte respaldo que recibió en las urnas, José Manuel de la Sota decidió aplicar en los primeros días de su tercera gestión una estrategia "realista", pero que entraña riesgo, en su relación con los gremios estatales: "No hay un peso para nadie", les trasmitió el Gobernador a través de su jefe de Gabinete, Oscar González, a los dirigentes sindicales, proveedores y contratistas del Estado. Las agrupaciones del sector de la salud respondieron con la reactivación de las medidas de fuerza que habían congelado cuando fueron convocados al diálogo. Los trabajadores de las contratistas protestaron ayer frente al Centro Cívico."Somos conscientes que en una mesa de negociación hay cosas para ganar y otras para perder. Pero el Gobierno nos convocó para decirnos que no tenía plata. Así es difícil negociar, si no hay nada para discutir", razona entre sus íntimos Carlos Altamirano, el titular de la Unión de Trabajadores de la Salud (UTS).El Jefe de Gabinete fue al encuentro con los gremialistas cargando con una pesada carpeta con cifras que respaldaban el diagnóstico oficial: no hay un peso para nada. Los sindicalistas reconocen que la deuda de la Nación (1.700 millones de pesos) con la Provincia complicó las finanzas locales. No obstante, no los convence el relato del Gobierno de que hay que quedarse tranquilo y con las manos vacías. "Quien asumió la responsabilidad de gobernar debe tener más argumento que decir que no tiene plata. Además, se ve que para algunas cosas, como publicidad, hay recursos", cuestiona Altamirano. Desde el Gobierno, los funcionarios recitan el argumento que blandió el Gobernador. "Si la Nación no paga al menos una parte de la deuda, todavía no tenemos la fórmula para inventar la plata". Por el momento, los hospitales semiparalizados son la única consecuencia gravosa de este conflicto. Pero los docentes pretenden arrancar el año lectivo con un nuevo acuerdo salarial, caso contrario podría haber medidas de fuerza. La salud con problemas y las aulas vacías es un escenario que llena de preocupación al delasotismo y que puede transformarse en una realidad concreta.
4.500 empleados
Esa es la cifra de trabajadores que, según el gremio, no ha cobrado diciembre ni el medio aguinaldo.

