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España lamenta su dura crisis

Las diferencias del panel de la mañana en la asamblea de la SIP dieron paso a la tarde a otro debate donde hubo coincidencias.

23 de abril de 2012 a las 12:01 a. m.
España lamenta su dura crisis

Las diferencias del panel de la mañana en la asamblea de la SIP dieron paso a la tarde a otro debate donde hubo coincidencias. Pero el tema no fue la liberta d de prensa, sino la crisis que viven los medios españoles. El más pesimista fue Juan Luis Cebrián, del Grupo Prisa (El País).Dijo que no recuerda una situación tan catastrófica en 50 años de hacer diarios en la península. Algunas cifras: hace cinco años, el diario El País representaba 25 por ciento de los ingresos y de los resultados del grupo y hoy, apenas el ocho y el cinco por ciento, respectivamente; la circulación cayó 15 por ciento en 2009, 20 por ciento en 2010 y otro 20 por ciento en 2011; en los dos últimos meses, cerraron cinco diarios y dos grupos de revistas con 40 títulos en total, y han cerrado cinco mil quioscos y gran número de librerías."La solución –dijo– pasa por fusionar empresas y, sobre todo, por lograr un cambio cultural, porque las nuevas generaciones tienen nuevas tendencias de consumo informativo. Y los únicos que no lo advertimos somos los editores".Antonio Fernández-Galiano, de Unidad Editorial (El Mundo), coincidió en que la crisis es profunda, no sólo porque los diarios disponen de menos recursos para generar contenidos e innovar, sino porque se destinan menos fondos para capacitar a periodistas y esto impacta en la moral de las redacciones. Horas antes, Teófila Martínez, de la Federación de Periodistas Españoles (Fape) había precisado que en tres años se perdieron 6.207 puestos de trabajo en la prensa española. Precisó Fernández-Galiano que en 2002 la "torta" publicitaria en España era de 5.400 millones de euros; en 2007, de 8.000 millones; y en 2012, llegaría a 4.400 millones. Pero en los medios impresos, la facturación pasó de 2000 millones en 2007 a 770 en 2011 y sería de 900 millones en 2016. "Estamos obligados a reconvertirnos", subrayó.